Traducciones

Quiero aclarar que todas las traducciones aquí son hechas a partir de traducciones en inglés, yo no sé coreano, aparte de annyong~ y buing buing, y además no es un traducción literal si no que trato de adaptarla lo mejor posible al sentimiento de la canción para que así se entienda mejor su mensaje.

CUALQUIER CANCIÓN QUE BUSQUEN Y QUE NO LA TENGAN, LA PUEDEN PEDIR. HARÉ LO QUE PUEDA PARA SUBIRLA LO ANTES POSIBLE.

Más abajo puedes buscar las traducciones por grupo. Para algún cantante solista que se encuentre en algún grupo hay que buscar por el nombre del grupo y abajo de éste se encontrarán los integrantes de los que haya traducciones.

Para alguna canción en especial recomiendo usar la herramienta de buscar que está arriba de Bitto (Sí, antes era Jackson y sí, es el del icono xd).

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21 de diciembre de 2009

Spring in autumn: chapter seven

Javiera había salido de clases con una sonrisa. Era un día especial, una semana especial y uno de los mejores términos de año de su vida. Su corta vida de adolescente. Pero todos pensaban así cuando estaban en esa edad. Como si nada pudiera igual lo que estaban viviendo y ella se negaba a pensar que iba a ser el mejor momento de su vida. Tenía una manera especial de pensar en todo. Y en lo único que pensaba desde esas dos horas de clases era en una persona: Danny Jones.




Nunca llegó a pensar que solo por ayudar a una persona en algo, iba a ser tan feliz. Pero todo había llegado hasta allí cuando vio venir a Olivia tomada de la mano con Danny. Sabía que algo había y su amiga Mick siempre se lo mencionó, pero ella se negó a creer. Solo hasta este momento. Cuando ambos iban caminando, ella sonreía y le decía cosas al oído y Danny sonreía. Pero no parecía que lo pasara muy bien cuando pasó a su lado y la miró directamente. ¿Era mentira? Luego sonrió y siguió con su camino al lado de la rubia. Se volteó a abrir su casillero mientras suspiraba y su mejor amiga llegaba a su lado.



—Te lo dije. Tu nunca me crees, pero yo sabía que era verdad —decía—. Los vi llegar juntos.



—Ya, Mimi —dijo Javy abriendo el casillo. Una carta cayó y se inclinó a recogerla.



"Amigo secreto". Se leía. La abrió y eran dos entradas para ver una película de la que se escuchaba mucho hablar. Avatar. Realmente quería verla, se veía genial. Era un muy buen regalo... y sorpresa. Cuando supiera, el día viernes, quien era su amigo secreto le agradecería por eso, fuera quien fuera.



—¿Quieres ir a ver una película conmigo hoy? —le preguntó a su amiga. Ella la miró y luego sonrió.



—Claro, ¿Que película?



—La que quieres ver.



—¿Es broma? —dijo Mick con entusiasmo, a lo que Javy negó con una sonrisa— ¡Vamos a ver avatar! —grito feliz Mimi, lo que causo una risa en su amiga y en algunas personas que estaban cerca— ¿De donde las sacaste? Están agotadas.



—Mi amigo secreto.



—Quiero un amigo secreto como el tuyo. El mío apenas me mando una carta que decía "Yo soy tu amigo secreto" y nada más.



Javy rió y Mick la miró frustrada. Pero luego lo olvido y se fue conversando con su amiga sobre la película que verían esa misma tarde, que además era estreno mundial. No podía estar más feliz.

Spring in autumn: chapter six

Danny no sabía que decir el día martes en que se encontraba en la puerta de la casa de Olivia, tocando el timbre para llevarla al colegio. Aunque solo lo hacía por la beca, se sentía raro obedeciendo las órdenes de alguien a quien estaba comenzando a odiar.



—¡Daniel, que sorpresa muchacho! —dijo el padre de Olivia cuando abrió la puerta y lo invitó a pasar. Segundos después Olivia bajó caminando como modelo. Se despidió de su padre y salieron camino al instituto.



—Pensé que no llegarías nunca —dijo ella arreglándose el pelo.



—Agradece que vine —dijo de mal humor Danny.



—Danny, tenemos que parecer una pareja o si no mi padre va a pensar raro, por lo que tienes que compórtate como un novio conmigo —dijo ella mirándolo con el ceño fruncido. Danny suspiró y le dio una sonrisa, luego le dio un beso en la mejilla y dijo con falsa alegría:



—¡Que bueno verte, novia mía! Te extrañé tanto, que no podía soportar un segundo sin verte.



—Así me gusta —dijo sonriendo ella.



La tarde estaba floja, porque ya se venían las vacaciones y los profesores solo sacaban promedios y ponían a los alumnos a hacer cualquier cosa o ver una película. La clase de lenguaje no podría parecer más aburrida para Danny. Aunque había un lado bueno, Olivia lo había dejado para sentarse con Amber a escuchar la radio de no se que famoso sobre modas y cosas por el estilo. Lo malo, es que su mejor amigo estaba resfriado en cama y no iba a venir hasta dentro de tres días. Miró la sala donde todos conversaban o escuchaban música, y inconcientemente buscó a su amiga secreta. Estaba sentada con la capucha escondiendo sus audífonos mientras miraba la ventana observando las calles nubladas, con un poco de nieve. Movía el lápiz al ritmo de la música y de vez en cuando escribía algo en el cuaderno. Se acercó a ella.



—Hola —dijo el moreno sentándose al lado de la muchacha. Ella sonrió y se sacó los audífonos.



—Hola.



—¿Que escuchas?



—Nada importante —sonrió.

Spring in autumn: chapter five

Los alumnos habían salido de clases, corrían y conversaban entre ellos mientras se dirigían a sus casas. En una esquina de la salida estaba Danny Jones afirmando en la pared esperando por la rubia, supuestamente su novia. Cuando ella salió venia con su usual grupo de amigas que lo saludaron ruborizándose, pero él las ignoró.



—¿Podemos hablar, Olivia? —preguntó el moreno y sus amigas susurraron algunas cosas entre ellas. La rubia hizo una mueca y respondió:



—No puedo, Danny. Tenemos una hora pedida para hacernos las uñas —le sonrió a sus amigas— ¿Puede ser en otro momento?



—No, lo creo. No perderás mucho tiempo —dijo Danny tratando de sonar más amable. Olivia sonrió y pensó que Danny iba a decirle algo muy importante por lo que les dijo a sus amigas que la esperaran y volvía en unos minutos.



—¿Que quieres decirme, Danny? —preguntó Olivia mirándolo a los ojos y sonriendo. Danny solo fue al grano.



—¿Tu le dijiste a tu padre que éramos novios?



La chica abrió los ojos sorprendida. No era la pregunta que esperaba, y no sabía que responder. Al parecer Danny ya había descubierto su plan.



—No —dijo seria.



—Dime la verdad —Danny la miró a los ojos de la chica que bajo la mirada al piso.



—Bueno, si, fui yo —dijo en un susurro.



—¿Por qué?



—Es solo que... —levantó la mirada con preocupación— Siempre me has gustado, Danny, y tú nunca me tomaste en cuenta. Yo siempre le comentaba a mi padre sobre ti, hasta que un día ellos dijeron que parecíamos más que amigos, por como yo le hablaba de nosotros. Yo les dije que éramos novios y así quedó, no era mi idea lo de la beca, eso se le ocurrió a mi padre.



—Claro, y ahora no podemos terminar por que el me odiará toda la vida por "romperte el corazón" y mi carrera se limitará a hacer el aseo del restaurante de mi madre —Danny sonaba enojado, por lo que Olivia estaba aún más preocupada.



—No pensé... Digo, lo siento —dijo la rubia, pero una idea corrió por su mente en el mismo momento en que lo dijo—. Pero ya no puedes terminar conmigo, te guste o no —amenazó.



—Eso lo tengo claro.



—Y se que lo que más quieres es estudiar leyes en Brown, por lo que no puedes negar esta oportunidad. Lo siento, Danny, pero así son las cosas conmigo —Olivia sonrió feliz y sabiendo que tenía la razón por la mirada del chico. Aunque no quería que el estuviera enojado con ella, era la única forma de tenerlo cerca, solo para ella—. Adiós, amor. Nos vemos mañana, ¿me pasas a buscar? Mi padre apreciaría que lo hagas —Se acercó rápidamente a él, puso sus manos en sus hombros y se inclinó para robarle un beso. El muchacho no hizo nada, y la chica se fue sonriendo donde sus amigas que habían visto el beso.

Spring in autumn: chapter four

Al amigo secreto en el colegio donde estaba, no era lo mismo que en otros. Aquí no se juntaban un día y entraban todos los regalos. Consistía en una semana completa en que a la persona le llegan sorpresas cada día de parte de su amigo secreto. Mensajes, algún pequeño presente, cualquier cosa que estuviera en la imaginación de la persona.



Javy había estado muy tranquila, olvidando lo que ocurría esa semana. Luego del almuerzo en que todos comentaban eso, recordó que no tenía nada para darle a quien le había tocado. Julia Simms, una chica simpática que se sentaba con ella en inglés. A última hora se le ocurrió escribirle un mensaje y dejarlo en su casillero. Lo había decorado con algunas cintas que aún tenía de cuando su madre le había pedido que la ayudara a ordenar la casa para navidad.



"Hola, de parte de tu amiga secreta. Espero sorprender con algo mejor que esto mañana. Ten un lindo día. Te desea, tu amiga secreta :)"



El día de la chica había sido normal, hasta que cuando tocó el ultimo timbre y se dirigió a su casillero a buscar sus cosas. Se encontró con una rosa roja y una carta que solo decía "Amiga secreta, cuídala :D". Javy sonrió y tomó la rosa observándola, era hermosa.



Cuando llegó a su casa su madre no la vio pasar, por lo que agradeció no tener que explicar lo de la rosa. Su madre la molestaría y, en realidad, odiaba cuando la molestaban con chicos o cosa así.



Acostada en su cama, mirando el techo de madera que caía en diagonal hasta un lado de la cama que estaba como escondida en un lado de la pieza, observaba la tarjeta. Releía una y otra vez lo que decía. Cuando la volteó miró que además decía algo. "DJ"



¿DJ? ¿Era DJ? ¿O sus iniciales eran DJ? Lo primero que se le veía a la mente era al chico de pelo castaño y ojos azules. Pero era imposible que justo le saliera él, por lo que comenzó a buscar otros nombres. Y el único que recordaba era Drew Jills, el chico de la clase de matemáticas. Realmente era un nerd, por lo que la magia del hermoso chico de la rosa roja había acabado. Aunque podría ser algo tierno, ella esperaba otra cosa. Y como siempre luego se comenzó a cuestionar el por que siempre se adelantaba a todo, apenas era el primer día y solo por decir a reverso de la carta DJ, no significaba que eran sus iniciales.

Spring in autumn: chapter three

—Acuérdense de sacar el papel para el amigo secreto —dijo Taylor la presidenta del curso a lo que todos afirmaron con un débil "sí". Luego una amiga de Taylor pasó con un papelitos por cada puesto. Danny miraba de reojo a Javy quien estaba atenta en los pájaros que cantan afuera. Siempre hacía lo mismo, siempre miraba esa ventana, como si lo único que quisiera era irse y escaparse a cualquier lugar lejos de aquí. A veces pareciera que no estaba, siempre callada en una esquina sin molestar a nadie. Pero todos la conocían y muchos la admiraban por ser tan autentica, pero nadie se lo decía.



Danny giró su cabeza y se encontró con la rubia que le sonreía animándolo para sacar un papel. Así lo hizo, pero no lo abrió hasta cuando salió del salón y estuvo en la mesa con sus amigos. Olivia venia con su grupo de amigas, por lo que Danny se apuró a esconder al papel en su bolsillo trasero.



—Hola, amor —dijo ella sentándose a su lado y tomándolo del brazo.



—Hola —se limitó a decir él. Todavía no se explicaba el por que su padre creía que él era el novio de ella. Pero tenía la gran sospecha de que ella quería engatusarlo para tenerlo siempre a su lado. Pero Danny no se interesaba en ella, y lo único que quería era que ella no lo conociera y nunca la hablara. Era una verdadera molestia cuando alguien no se separa de tu lado cuando quieres hacer otras cosas, y eso era exactamente lo que hacía ella. Eso la divertía.



—¿Como está tu día? —preguntó tomando el tenedor y sacando un poco de su ensalada.



—Bien, supongo —respondió sin animo.



—¿Ya les hicieron sacar el amigo secreto?



Danny recordó que ella no estuvo en la clase. Probablemente habría estado en el baño maquillándose, peinándose, y haciendo miles de cosas más para verse mejor.



—Si



—¿Quién te tocó? —preguntó la rubia pestañando coquetamente. Pero el chico no respondió y ella pensó equivocadamente—. ¿Te toqué yo? ¡Ah! ¿que me vas a regalar? —dijo con una gran sonrisa.



—Em, no lo se —Danny no quería que ella se enojara ni nada, además todavía no sabía quien le había salido.



—Te digo que me encantan los tulipanes rojo y los collares de plata —rió y sus amigas sonrieron y comenzaron a hablar de joyas. Daniel se encontró callado en toda la conversación, no porque fuera tímido, si no que no entendía nada de lo que hablaba y terminaba asintiendo con la cabeza cuando Olivia le preguntaba algo, luego sonreía y les decía a sus amigas que es el hombre perfecto para ella. Cuando tocó el timbre Danny se apresuró corriendo al gimnasio. Le tocaba Educación Física.



Mientras se cambiaba de ropa se cayó el papel del amigo secreto. Antes de salir del camerino Danny lo observó y lo recogió. Miró las letras femeninas que tenían escrito un nombre que le encantaba.



"Javiera Hernández"



Danny sonrió mirando el papel y luego lo dobló y lo guardo en su mochila.

Spring in autumn: chapter two

Olivia Swan siempre había sido la hija de papá, siempre había obtenido lo que quería y en este momento lo que más quería era a Danny Jones. El moreno de ojos azules amigo de ella desde los trece años. Ahora ya se estaba convirtiendo en un hombre. Con solo dieciséis años ya era todo un galán con las mujeres. Muchas de esas conversaciones de amistad se convertían en otra cosa, en los pensamientos de la chica.




—Mi padre quiere hablar contigo —dijo un día en que Danny la había llevado a su casa al haberla encontrado en el centro comprando ropa.



—¿Sobre qué? —preguntó el moreno.



—No lo sé, solo me dijo que quería conversar contigo. Hoy está en casa, puedes pasar a verlo.



Olivia no vivía a más de cinco cuadras de la casa de Danny, por lo que no era mucha molestia ir a acompañarla a su casa.



Al entrar a la casa con estilo italiano la madre de Olivia lo saludó recordando lo mucho que había crecido desde la ultima vez que lo había visto. Ella había viajado a Francia y había vuelto solo hace un par de meses. El Sr. Swan estaba mirando televisión en la sala de estar. Olivia hizo esperar a Danny unos segundo para avisarle a su padre, mientras Danny se quedó observando el decorado que tenía la casa.



Las ventanas estaban cubiertas de unas delicadas cortinas trasparentes y terminaba en finos adornos colgantes. La mesa del comedor de madera reluciente y sobre ellas un plato con frutas. Olivia llegó a su lado con una sonrisa y lo llevó con su padre.



—Hola, Sr. —saludó cortésmente Danny dándole un apretón de manos, a lo que el Sr. Swan respondió amistosamente.



—Siéntate, Daniel —dijo indicándole el sofá grande donde se sentaban habitualmente los invitados y el se sentaba en su sofá a un costado. Olivia salió de la sala.



—¿Para que quería conversar conmigo, Señor?



—Quería dar un propuesta —dijo inclinándose adelante y mirándolo a los ojos—. Olivia me estuvo conversando de que querías ser abogado —sonrió el hombre mostrando unas arrugas de la edad.



—Así es —respondió Danny.



—Bueno... ¿que te parecería un beca para estudiar en Brown?



Danny lo miró asombrado, sin poder pensar en nada.



—Es... en serio? —tartamudeo.



—Si, lo es. Me complacería mucho que el novio de mi hija aceptara —dijo riendo.



¿Novio de su hija? El padre de Olivia pensaba que Danny era, ¿el novio de su hija? pero Danny no podía negarse que era un sueño que le ofreciera esta beca. Su familia no era de mucho dinero ahora, y el ya se había hecho la idea de que iba a trabajar un año cuando saliera del colegio, para juntar dinero para la universidad.



—¿Aceptas? —preguntó el hombre poniéndose de pie.



—Claro, muchas gracias —Danny le dio la mano—. ¿Que tengo que hacer?



—Solo un poco de trabajo comunitario, y no romperle el corazón a mi hija —soltó una gran carcajada en su tono ronco de voz.

Spring in autumn: chapter one

El caminar por el pasillo y verlo venir en la dirección contraria hacía que su corazón volviera a latir rápidamente.


— No se va afijar en ti, Javiera —decía su mejor amiga, Micaela, mientras la miraba negando con la cabeza.

—¿Cómo lo sabes? El mundo es grande —decía optimista la chica enamorada.

***

Las hojas caían en otoño y chico se sentaba en la banca con su cuaderno al terminar el trabajo. Era la última opción que tenía de pasar de curso, y no quería desperdiciarla, por lo que dejó todo lo que podía distraerlo, pero no funcionaba. La chica camino frente a él sin notarlo, y por primera vez el chico le habló, solo a ella.

—¿Estas apurada? —preguntó con aire de esperanza.

La chica asustada volteó la cabeza preparando ver a un viejo que pensaba algo diferente a preguntar algo tan normal. Pero en cambio se encontró con el chico de pelo castaño y ojos azules que siempre atraía su mirada.

Era un sueño, creía ella. Estaba escuchando voces que le decía lo que más quería dentro. Pero era verdad lo que ocurría. El chico la mirada de pies a cabeza esperando la respuesta de la chica que se había quedado completamente inmóvil, a lo que balbuceo:

—No, claro que no, digo…

—¿Me ayudarías? —la interrumpió el moreno con cara de suplica. Si no era ella, estaba perdido, y fue la mejor de las suertes que ella aya sido quien pasara por el solitario parque rodeado de naranja y hojas secas. El cielo se estaba yendo, dejando ver un esplendor de morado y fucsia rodear lo que antes era cubierto de un celeste grisáceo esperando a caer lluvia.

—Seguro —dijo la chica retomando su compostura.

El atardecer había llegado al mismo tiempo que el chico la había dejado en la puerta de su casa. La solitaria casa de la calle trece, de la avenida Pensilvania era ahora cubierta de un mágico sentimiento que inundaba la mente de Javiera Hernández, la morena inexperta en el amor. El muchacho la acompaño sin pensar en lo mucho que ella soñó con ese momento, solo como agradecimiento al tiempo que le derrochó. Sin saber a donde iba o de donde venía la había detenido por el bien suyo. Lo que hizo recapacitar su acción, pero ella no parecía molesta ni miraba el reloj esperando la hora de que fuera demasiado tarde como para tener una escusa de irse. Lo había ayudado y le había prestado atención a cada detalle de sus explicaciones, mientras ella sonreía confortable con sus conocimientos del tema. Era excelente en el contenido y no dudaba que fuera excelente en otros también. Siempre la había visto como la chica inteligente de difícil acceso e imposible comunicación. Y como espero, ella era la mujer perfecta que inundaba sus pensamientos. No supo cuando se levantaron y caminaron las cinco calles que quedaba de distancia la casa de la chica. Caminando por la calle luego de su despedida, había olvidado para donde se dirigía. El cielo estaba oscuro y a su alrededor se prendía las infinitas luces del centro. Recordó la cafetería del oeste donde su madre atendía. Era el único lugar al que se le ocurrió ir, ya que su mente aún estaba incapacitada para pensar con inteligencia. La gente entraba en multitud, tomando asiento en algún lugar que estuviera vacía y limpio, de los que ya iban quedando pocos. El chico se acerco a la barra y dejó descansar su cuerpo sobre una de las sillas.

—Espero que hayas estudiado, Danny —dijo la voz conocida—. Hay mesas que limpiar —terminó diciendo y tirando hacia él el delantal y el paño.

—Voy en un segundo —acotó el moreno, mientras se ponía de pie y arreglaba su arrugada ropa.

La noche llegó y al fin pudo reconocer el lugar al que debería haber pasado antes de la cafetería, su casa. Y como no imagino solo estaba a dos calles de la chica en la que pensaba ahora.

Spring in autumn: prologue

prologue. ♥


La pantalla del computador estaba prendida con las mismas letras que ella había pensado escribir por mucho tiempo. Sobre sus ojos comenzaba a formarse una capa que ella odiaba llamarla lágrimas. Había quedado sola, no esperaba que un día ya no estuviera él en su cama esperándola con su suave esencia confortable. Sentía su corazón latir al mismo tiempo que el suyo. Y cuando besas esos ojos sentía que nadie la podía separar de él.

Los días había pasado y las cosas habían cambiado. No quería perderse una sonrisa de él, no quería perder un beso… Y esperó por el momento de verlo otra vez cruzando su puerta, en su pecho el mensaje que decía que había vuelto y esperar por su abrazo…