Traducciones

Quiero aclarar que todas las traducciones aquí son hechas a partir de traducciones en inglés, yo no sé coreano, aparte de annyong~ y buing buing, y además no es un traducción literal si no que trato de adaptarla lo mejor posible al sentimiento de la canción para que así se entienda mejor su mensaje.

CUALQUIER CANCIÓN QUE BUSQUEN Y QUE NO LA TENGAN, LA PUEDEN PEDIR. HARÉ LO QUE PUEDA PARA SUBIRLA LO ANTES POSIBLE.

Más abajo puedes buscar las traducciones por grupo. Para algún cantante solista que se encuentre en algún grupo hay que buscar por el nombre del grupo y abajo de éste se encontrarán los integrantes de los que haya traducciones.

Para alguna canción en especial recomiendo usar la herramienta de buscar que está arriba de Bitto (Sí, antes era Jackson y sí, es el del icono xd).

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31 de octubre de 2011

Spring In Autumn: Epílogo


epilogue.
Los días podían pasar muy rápidos que uno se encontraba perdido en el tiempo. Pero en su mente estaba congelado, aún era 1 de diciembre, aún eran las seis de la tarde, luego de un día de fiesta en el colegio... algo que no podía terminar en nada bien cuando dos sentimientos y un deber se juntaba en una persona que no sabía manejar el dolor. Su camiseta aún estaba sobre la cama, abandonada por él. Seguía teniendo su esencia. Su esencial que inundaba su habitación y que la hacía volverse loca y perder todos sus sentidos.

Acostada sobre su cama mirando la ventana a un costado suyo, veía los pájaros volar y el cielo despejado la hacía pensar que era un estúpida al estar triste sin movimientos en una cama que lo único que hacía era pertubar su sueño y no dejarla en paz. Pero ella no quería abandonarlo, porque era el único lugar donde podía hayarlo siempre.

La imagen colgada en su puerta, bailaba frente sus ojos y el destino quiso separarlos. El infierno podria decidir que hacer con ella, eso ya no le importaba mucho más que una piedra en el camino. Dos personas sonreían invitandola a unirse a ellos y luego la rechazaban ignorandola y dejando que su sueño acabara. Posaba rota y vacía, la pareja perfecta ignorada, su tiempo se había acabado.

Explicar sus sentimientos se le hacía más complicado cuando todo caían en su agujero negro. Pero claramente todo había quedado como un simple y precioso recuerdo. Solo hechos que se quedarán marcados como una amarga sonrisa en el rostro de una damicela en busca de un nuevo hombre que recoja todos esos pedasos esparcidos de su corazón, esos pedasos que se hacían cada vez más frios y menos intocables para unir nuevamente.

Nunca besó esos labios sintiendo que siempre estarian juntos, como un cuento de hadas terminando felices para siempre... Siempre con una interrogante en su cabeza intentando desifrar el porque de muchas cosas que quedaban perdidas en el espacio. Y así fue como la chica aprendió a retener sus sentimientos antes de que fueran destrozados nuevamente sin control por ella misma.

"Sólo el destino sabe como va la historia, ahora que esta venda esta rota y los cortes abiertos y abandonados. Le diré solamente una cosa, esto no lo merecía".

Spring in Autumn: make-up smeared eyes


Supuestamente este era el último capítulo de la novela, asi que... eso :B

make-up smeared eyes.
Las hojas de otoño se había ido hacia mucho tiempo y las cosas comenzaba a ponerse raras. Algunos días era el mejor día de su vida y otros dias se tornaban en un día más con la misma rutina. ¿La mágia se había acabado? ¿O él la había terminando? Pretendiendo que todo estaba bien para hacerlo mejor.

—Dan... ¿estás bien? —preguntó la chica mirando sus ojos celestes y viendo la preocupación del chico.

—Creo, que no esta bien —aceptó el muchacho. La miraba a los ojos, pero aún escondía algo dentro de él. Siempre lo hacía ver como si estuviera todo bien... pero ya no lo estaba.

—¿Que pasa?

El chico miró los ojos oscuros y brillantes que tenía enfrente. No era capaz de mentirle a alguien que quería tanto y llegó a conocer como la persona perfecta en su vida. Y sabía que ella no le creería o trataría de buscar alguna forma para encontrarse otra vez, por lo que tenía que buscar otra salida. Si terminaba todo de raíz, tal vez sería mejor que sufrir por toda la vida con algo que nunca podría volver a ser tan feliz.

La preocupación corria rápidamente por sus venas y sus manos tomaban fuertemente las de él. ¿Era ahora cuando el sueño se terminaba? Cuando todo que uno creyó ser para siempre se derrumbaba y dejaba heridas abierta.

—Me voy.

El corazón le dejo de latir al mismo tiempo que retomaba el aire y reaccionaba. Sus manos la apretaron más fuertes sintiendo el deseo de él de quedarse, de que no quería irse.

—Voy contigo —dijo Javy sin pensarlo. Lo seguiría donde fuera solo para estar un segundo más con él.

—No lo entiendes, Javiera —Danny la miró con otra expresión que nunca había visto en él. Como si el chico genial, hubiera cambiado drásticamente a la estrella de rock que llevaba dentro—. No puedes ir conmigo —dijo sabiendo que ella pensaría diferente ahora y solo le quedaba algo más para romper su corazón, algo que también estaba destrozando el suyo. Pero se mantuvo fuerte y decidido mientras soltaba de a poco sus manos y la dejaba ir.

—No te creo —dijo tercamente Javy. El chico miró el suelo un momento. Era mucho más dificil hacerlo que solo pensarlo. Era más complicado cuando todos los sentimientos quedaban al descubierto. Las lagrimas se asomaron en los ojos de la chica y el delineador negro corria por su mejilla—. Iré contigo, no importa que me digas.

—No, no puedes.

—¡No me importa!

—Javy... Sige tu vida, yo seguiré la mía. —Dan había comenzado a alejarse. Dejando todo atrás y llendose sin nada. Ya no tenía a la chica, ya no estaba feliz, ya no quedaba nada que lo mantuviera encadenado a la ciudad. Nada...

—Espera, por favor, no te vayas —suplico. Ocultando su maquillaje de ojos manchados.

—No me quedaré —No podía negarlo. Estaba enamorado. Pero todo tendría que cambiar. Queria volver a decirle que la amaba, que era lo más importante en su vida, que se volverían a ver, que siempre iba a estar allí para ella...— No lo hagas más dificil de lo que ya es.

—Estoy bien —dijo ella limpiando sus mejillas de lágrimas que caían sin control, pero que había obligado a ocultarse. El no valía la pena, si no sabía valorarla.

—Es bueno saber que estás bien. Cuidate.

La hacía enojar el sentirse mal, el llorar. Y se sentía desilucionada de no ser lo que esperaba. Pero si él no queria saber nada de ella. ¿Por qué ella tendría que recordarlo?

—Entonces te olvidaré —dijo, sabiendo que él aún estaba cerca para escucharla—. Quemaré tus fotos y haré como si no te hubiera conocido.

—No es lo que quiero —dijo él intentando... algo que no fuera herir más sus sentimientos.

—Sabes... Solo te diré una cosa. Esto no valía la pena.

Spring in Autumn: Esquivar no es lo que se piensa


Al final he decidido cancelar esta novela, porque en realidad ya perdí la inspiración y si es que la lograra terminar no sería con la misma motivación con la que la comenzé a escribir, por lo que prefiero dejarla así y subiré algunos escritos desordenados que tenía.
"Esquivar no es lo que se piensa" debió ser un capítulo casi al comienzo de la historia en que Danny dejaba a Olivia por Javy, pero al final no encontré la forma de incluirlo y lo dejé, pero ahora lo subo ^^

{}Esquivar no es lo que se piensa
Sabía que le había hecho mal y sabía que no debería estar fuera de su casa esperando que ella lo perdonara o que al menos lo mirara. Sabía que no iba a pasar. Pero también conocía como ella era, y no podría echarlo cuando ya estaba tan cerca. La ventana de su cuarto era la única a la que se podía subir. Sodo saltar la reja y subir por al balcón del que solo caminaba unos pasos y ya estaba frente a la ventana de ella. Siempre olvidaba cerrarla y esta no había sido la excepción. Pero no quiso entrar. Solo tocó la ventana y ella se dió cuenta de su presencia.
—¿Se te ofrece algo? —dijo desde su cama, ya que tenía la puerta abierta de la que podía verlo parado allí.
Danny no sabía que decir y se encontró dudando en hablar o permanecer callado.
—Si no vas a decir nada, ¿para qué viniste?
—Lo siento —susurró.
—Eso basta, lo sabes.
Danny cruzó el pasillo y entró en la habitación, pero Javy no hizo nada para sacarlo, solo estuvo en su cama y había apagado la televisión. Mencionó que no había nadie en la casa, por lo que no había sido necesario que entrara por la ventana.
—Pero no abrías abierto.
—Cierto.
Ambos callaron. Ella miraba su zapatos esquivando su mirada, y el chico jugaba con sus manos.
—¿Y?
—Sabes que no quise decir lo que dije.
Javy se quedó en silencio, pero siguió sin mirarlo.
—Se me escapó de las manos y no quise herirte, en serio. Sabes que nunca querría herirte y si lo hise, lo siento, porque nunca fué mi intención.
—¿Y por qué tendría que creerte? ¿Que has hecho tú por mi? Además de reirte de mí en mi cara, pasearte con tu novia tomados de la mano, besarte con ella frente mio...
Iba a seguir mencionando más cosas, pero el chico la miraba sonriendo. Y ella por fín miró sus ojos, sus ojos azules que estaban preocupados pero a las vez divertidos.
—¿Que es tán gracioso? —quiso saber la muchacha poniendose de pie frente de él.
—Estas celosa —dijo Danny—. Eso es lo que te pasa, por eso es por lo que me has ignorado todas las veces que me he acercado a tí.
—No estoy celosa —mencionó Javy, pero sus mejillas se iban poniendo coloradas y no podía negarlo.
—¿A no? —preguntó Danny, pero no esperaba respuesta. Rió —. Entonces negarás que si me pongo así de cerca de ti —dijo solo a centimetros—, no querrías besarme, porque eso es lo que siempre piensas.
—No seas tonto —dijo Javy nerviosa.
—No puedo dejar de ser tonto —sonrió—. Está en mis genes.
—Alejate, Jones
Javy recobró la compostura y lo miró desafiante.
—No quiero besarte. Deja de pensar que eres el centro del universo, Jones. No lo eres y no todo el mundo está pensando en ti como tú crees.
Danny la miró asombrado y confundido a la vez. Pero como ella se había comportado, sabía que era cierto en lo que pensaba. Ella lo quería... y él también la deseaba. Así que solo se entregó a los brazos del pecado. Se acercó rápidamente a la chica y tomó su cara entre sus manos mientras presionaba con deseo sus labios con los de ella.
Javy no sabía que hacer, iba a alejarse, pero no quería, no respondía y derribo todas las paredes.
El beso estaba haciendo que una llama dentro de él creciera y lo quemara por dentro. Pasó una mano a la cintura de la chica, y ella tambaleaba avanzando hacia atrás hasta chocar con la cama. Danny la acostó delicadamente separandose ligeramente. Observó sus labios y sonrió mirando los ojos de la chica que lo miraba con interrogantes. La besó nuevamente. Y ella comenzó a relajarse. Sus manos en su pelo y su cara, a travez de su espalda y rozando sus labios.
—Danny no pensarás hacer... ya sabes —dijo mirando los pantalones del chico. Él rió poniendose colorado.
—No... cla-claro que no —tartamudeo.
—Entonces podrías salir de arriba mio —dijo la chica tímidamente riendo.
Danny se levantó con la cara hirviendo y se sentó a lado de ella. Ambos se quedaron mriando al frente sin saber que decir.
—Em... bueno... yo...
—Si... emm... —contesto en el mismo lenguaje Javy. Él la miró y ella se volteó, sonreía, ambos sonreían. Se acercó a ella y le beso en la mejilla. Ella rió sintiendo cosquillas.
—Danny, ¿que hay de...? —acotó cuando el moreno se levantaba y la miraba frente a ella.
—Olvídala —y cerró sus brazos a su alrededor en un cálido abrazo.

16 de febrero de 2011

spring in autumn: capitulo treinta y siete

Los chicos se habían ido a trabajar a la playa, mientras las chicas se quedaron ordenando la cabaña. El día era hermoso, no demasiado calor y una brisa fresca se colaba entre las cortinas de la ventana de la cocina.
Solo quedaban tres semanas de vacaciones y no sabían como habían pasado tan rápido. Javy había hecho todo su esfuerzo en que sus padre la dejaran ir a la playa, al final Mimi ayudó convenciendo a sus hermanos a que fueran. Los padres confiaban mucho en esos gemelos, ya que a parte de ser muy desordenados, eran muy aprensivos con ambas y estaban tratando de ganar mayor madures y respeto para que sus padres los dejaran arrendar un departamento. Ya tenían 22 años y todavía vivían con sus padres, lo único que en serio querían era irse lejos de ellos de una vez y ser los adultos que creen ser.
Luego de unas semanas los padres aceptaron y las chicas se embarcaron en la nueva aventura que les esperaba en la costa.
—¿Vamos a la playa? —preguntó Mimi levantando los cojines del piso y ordenándolos en el sofá. Javy asintió y una hora después se encontraban pisando la suave arena. Se sentaron a escuchar música mientras miraban el calmo mar.
—Mira, están haciendo surf esos chicos de allí— dijo Mimi dirigiendo su atención hacia las olas y los chicos que practicaban allí.
—¿Vamos? —preguntó Javy en un tono sugerente que hizo reír y minutos después se encontraron en una mini pelea por quién iba a preguntar si les podían enseñar, pero ya fue demasiado tarde, porque al girar la vista los chicos ya no estaban. Suspiraron pesadamente y se encogieron de hombros.
—Hola, chicas —dijo un tono masculino. Las chicas voltearon la cabeza y observaron a un chico de pelo rubio y algo ondulado con una cálida sonrisa.
—Hola —respondieron las aludidas.
—Me llamo Oliver. Bueno… nosotros hacemos surf y estamos dando clases a los que se interesen por este deporte. Me preguntaba si querían participar, por ultimo para pasarla bien un rato y conocer gente nueva —dijo él tan rápido que tomó unos segundo en procesar la información, y luego sonrió nerviosamente.
Las chicas se miraron y sonrieron.
—Claro que nos gustaría —dijeron.

Dougie había salido corriendo del local para encontrarse con su “amigovia” en la playa. Una ola de alegría lo sumergía a la vez que sus piernas, cansadas de tanto estar de pie, ya no podía andar más rápido para llegar con su amada. Claro, aún no eran nada, pero el deseo estaba en su interior esperando la oportunidad perfecta para salir y el momento ya estaba cerca. ¿Qué mejor que el verano para el amor?
Vio la silueta de la chica en medio de la playa parada frente al mar observando las olas. Se encaminó hacia ella y la sorprendió con un abrazo por detrás. Ella sonrió y volteo su cabeza hacia él.
—Te tardaste —dijo mirándolo profundamente con sus ojos verdes.
—Lo siento, no puedo correr más rápido —se disculpó él.
—¿Qué hacían? —preguntó mirando por todos lados donde se encontraba su amiga. Mick sonrió y apuntó hacia el mar. Allí se encontraba Javy con el mismo de chico de antes, tratando de controlar su tabla, pero con intentos fallidos.
—Danny se va a poner celoso si se entera.
—¿Por qué se va a enterar? —rió Mimi.

La brisa marina hacía ondear su pelo rebelde tapando su vista. En sus manos sujetaba fuertemente la tabla. Se detuvo a punto de tocar el agua y miró hacia atrás esperando al rubio. Este se acercó corriendo con su propia tabla y juntos se adentraron al mar. Las clases que le había dado ya estaban haciendo sus frutos a los tres días de comenzar. Al menos ahora ya no le tenía tanto miedo al mar y se había podido para en la tabla una vez, aunque fuera solo tres segundos.
Se giró hacia la playa y su amiga estaba con su Dougie sentada en la arena. A su lado estaba Harry escuchando música y tocando batería al aire y al otro estaba Danny mirándola seriamente.
—Oh oh.
—¿Qué pasa? —preguntó Oliver llamando su atención.
—Creo que ya ha sido mucho por hoy —dijo ella y nado hacia la orilla para salir del agua.
Al llegar cerca de ellos Mimi se levantó.
—¡Mi turno! —gritó con alegría que Dougie no compartió, en realidad parecía más triste que contento. Javy le entregó la tabla se sentó donde hacia unos segundos había estado la pareja. Miró a su lado a Danny que seguía con su vista en el brillo del mar.
—Hola —dijo ella.
—Hola —respondió seriamente.
Se acercó a él tratando de llamar su atención pero este no respondía. Tomó su cara entre sus manos y lo obligó a mirarla. Sus ojos azules estaban apagados, intentó mirar a otro lado pero ella se lo negó y lo besó en la comisura de los labios.
—Tonto celoso —le dijo ella causando que una pequeña, casi imperceptible, sonrisa se dibujara en su cara.
—No es ser celoso, es cuidar lo que me pertenece —alegó él.
—¿Soy tuya? —preguntó inocentemente la chica.
—Si, claro que si —respondió el moreno dándole una verdadera sonrisa que la muchacha compartió.
—¿Cuándo pensabas decirme? —preguntó Danny.
—Cuando supiera pararme al menos.
—Lo haces bien.
—Gracias…

spring in autumn: capitulo treinta y seis

-¿Dónde vamos? –pregunté cuando subía a su auto. Nunca había visto su auto antes, pero… ¡Dios mío! Era plateado brillante con unos asientos de cuero. Si vendía este auto de más que su familia podría salir de la quiebra.
-A mi casa ¿Sabías que teníamos una banda?
-Escuché algo –me hice la desentendida. En realidad había averiguado algo en Internet.
-Hoy tenemos ensayo –me sonrío.
-Ya quiero escucharte cantar –dije ansiosa.
Cuando llegamos me invitó a pasar. Su casa era hermosa e inmensa. Pasamos al patio donde había una habitación más apartada donde ensayaba. Había cables por todos lados. A mí alrededor pude ver a una chica sentada en un sillón. Tenía el pelo oscuro y ojos azules como los de su hermano.
-Ella es Vicky, mi hermana –dijo Dan y ella me miró. Tenía unos quince años y apenas me sonrió al saludarme. A lo mejor no le caí bien, me dije a mi misma.
También estaba Izzy, sentada a su lado, pero ella me saludo de mejor forma. En la fiesta de Jazmine habíamos conversado y ella se había disculpado por su comportamiento conmigo antes. Ella era muy simpática en realidad. Terminé por saludar a los chicos que parecía felices y me senté a un lado de Izzy.
-Te va a encantar como tocan –me dijo ella guiñando un ojo cuando empezaron los acordes.
Danny me sonreía de vez en cuando, yo le respondía de la misma forma. En serio eran buenos- Las armonías, todo era perfecto y Tom y Danny cantaban muy bien.
Cuando terminaron, Harry se levantó y fue con su novia. Tom respondía una llamada y Doug se quedó practicando mientras Danny se acercaba a mí, pero Vicky se levantó de inmediato y fue a abrazar a su hermano.
-¡Lo hicieron genial! Saben que me encanta esa canción.
-Gracias, Vic –dijo Danny y la separó un poco.
-¿Qué van a tocar ahora? –preguntó y tomó su brazo para que no se alejara de ella.
-No lo sé aún –se encogió de hombros-. Vicky –agregó antes de que ella hablara-. Mamá dijo que la ayudaras a decorar el cuarto ¿recuerdas?
Ella lo miró de mala forma y luego salió de la sala.
-Creo que no le caigo bien –le dije en un susurro a Danny cuando se sentó a mi lado.
-Es que le caía bien Olivia –respondió el.
-Entiendo –dijo tristemente.
-Pero no la tomes en cuenta. El punto es que yo te quiero –me sonrió tiernamente y yo lo abrasé.
-¿Me vas a dedicar una canción? –le pregunté acordándome de los mensajes que me había enviado.
-Claro, la que sigue.
Le sonreí justo cuando se escuchó la puerta abrirse y entró Tom con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Chicos, adivinen! –dijo rebosante de alegría observándonos con ojos expectantes y el que habló fue Doug.
-¡Nos contrataron! –Tom afirmó con la cabeza y se puso a saltar de alegría. Yo y Danny nos pusimos a reír y me abrazó con más fuerza.
-¿Qué significa eso? –pregunté en voz baja.
-Que este verano trabajaremos tocando en la playa –me dio una gran sonrisa.
-¡Que bien!
-Sería mejor si pudieras venir –me dijo poniendo su cabeza en mi hombro.
Mi madre nunca me dejaría ir con cuatro chicos a la playa. Sería imposible. O tal vez no… Solo tengo una opción donde mi mejor amiga participaría con sus hermanos.

7 de noviembre de 2010

capitulo 35

Fui a dejar a la Flo a su cama, ya que mientras me despedía de Dan, se quedó dormida sola mirando los créditos. Apagué su luz y dejé la puerta entre abierta como le gustaba a ella.
Mi cuarto quedaba casi al lado que el de ella, por lo que pasé allí primero a prender el notebook. Bajé las escaleras y ordené un poco el desorden que hicimos mientras mirábamos la película. Cuando subí mi MSN se había conectado solo y me hablaba Mimi. Me decía que no había hombre más tierno que Doug, por lo que empezamos una discusión amistosa de “nuestros” hombres. Al final terminé acostándome a las tantas de la noche y no podría despertar después de semejante sueño que tuve:

Parecía volar por el aire. Deslizarse por las nubes. Una vuelta y otra luego. La magia era todo lo que poseía este baile. Nunca creyó que un hombre fuera tan perfecto como para también saber bailar, pero eso ya le había quedado claro que había de todos los tipos en el mundo. Danny Jones era el único ser en la tierra que podía se todo lo que esperaba que fuera. Aunque se hubiera escapado detrás de esa careta, siempre supo que algo dentro de él la llamaba. Porque siempre, aunque estuviera enojada, algo había que siempre mirara hacia él, que siempre pensara en él o que sintiera su aroma cuando en realidad no estaba allí, o había estado hacía tiempo. Él era el único que la había hecho sentir así y ahora que estaba en sus brazos deslizándose, ya no tenía que seguir soñando. El momento era ahora.


Una vuelta y luego un abrazo. Una sonrisa. Todo estaba bien. Sus ojos marrones brillaban con las luces. Luego solo veía esas luces y sentía los labios de la chica que le quitaba el pensamiento. Sus manos en su cintura y las de ella se entrelazaron detrás de su cuello mientras desordenaba su pelo. Era una sensación placentera. Él nunca dejaba que le tocara él pelo, pero con ella era diferente y podía hacer lo que quisiera con él. Solo era de ella y ella de él.
La música se detuvo y el chico le sonrió ante lo que iba a hacer. Se puso de rodillas frente a ella y buscó en los bolsillos de su terno una pequeña cajita roja. La abrió y dentro había un anillo que brillaba como si cada uno de los diamantes que tenía fueran pequeños rayos del sol. Luego se escuchó la melodiosa voz de de él diciendo:
-Javy, ¿te…

-…podrías levantar de una vez? –gritó mi madre abriendo las cortinas. Sabía que odiaba que las abriera. Él sol siempre era la peor tortura que podría recibir.
¡Danny me iba a pedir matrimonio y justo mi madre tenia que arruinarlo todo!
Froté mis ojos y cuando por fin pude ver mi madre ya se había ido. Salí de la cama a buscar mi diario antes de que se me olvidara mi tan preciado sueño y escribí todo con lujo de detalle hasta que mi madre vuelve a sacarme de mis sueños con su:
-¡Javy, a desayunar! –gritó desde el primer piso.
Esa tarde me junte con Mimi y conversando sobre todo lo que podríamos hablar, pero en especial de chicos. ¿No había siempre una época en la que de lo único que se puede conversar sin aburrirse es de hombres? Bueno, en esa estábamos nosotras.
Fui a cenar a su casa. Tenían pizza y ella me había invitado ignorando que sus hermanos estaban allí. Habían estado en un campamento de una semana pero por causa de Jason los expulsaron a los dos antes de terminar las dos semanas que duraba.
Jason y Henry son gemelos. Eran pelirrojos y acostumbrábamos a molestarlos diciéndoles Fred y George como los hermanos de Ron en Harry Potter. Jason es el gemelos desordenado y Henry el más reservado, pero ambos eran muy protectores con Mimi y conmigo ya que desde pequeñas que somos amigos y ellos han sido como mis hermanos.
Me recibieron con sonrisas en casa de Mimi y nos llevamos unas rebanadas de pizza a su cuarto para ver una película y al rato llegaron los gemelos interrumpiendo la película y tuvimos una guerra de cojines. A la media hora pudimos terminar de verla.
-¿Músico? –me preguntó Mick cuando estaba intruseando en mis mensajes de texto.
-¡Deja eso! –le arranqué de las manos el móvil.
-Oh, vamos. Que tierno –chilló ella tratando de quitarme otra vez el teléfono, pero no la dejé y lo escondí.
-Si, los chicos tienen una banda.
-¡Ah! Con razón… Calló dejando la frase inconclusa y se puso a mirar el infinito.
-Eres rara –le dije y lanzó una risa.
Al la hora después me fui a mi casa, ya no estaba muy lejos y Mimi me acompaño, con sus hermanos a la cola.
Su vida consistía en arruinar la vida social de su hermana, o eso había concluido mi amiga cuando a penas pude despedirse porque sus hermanos la apuraron porque se oscurecía.

spring in autumn: capitulo treinta y cuatro

-Tendrás que soportarme como una amiga, así me daré cuenta si es que me estás usando –dije y él me miró sin comprender.
-¿Por qué te estaría usando? –preguntó.
-Bueno, no puedo confiar tan fácilmente en alguien a quien no conozco, además –agregue- tienes fama de galán.
-Eso no puedo negarlo –dijo poniendo cara de supermodelo y yo me puse a reír-. Pero ya no soy así. Ahora solo te quiero a ti.
Las facciones de su cara se pusieron de una forma tan tierna que pude morir de ternura y arrojarme a sus brazos y comérmelo a besos, pero mantuve la compostura y lo miré serio.
-Tendrás que jugártela, amigo mío –dije dándole un golpecito en el hombro y él pareció enojarse. Me soltó y se cruzó de brazos, sentándose casi acostado en la banca y mantuvo la mirada en la laguna.
-Haciendo eso haces que me enoje.
Él reaccionó ante mi comentario, así que ocupé el plan B. Me acerqué a él y lo abrasé por el cuello jugando con su pelo. ¡Dios, como amaba este pelo! No puedo creer que ahora podría hacerle de –casi- todo, pero no lo haré. Si que soy estúpida.
-Danny –le dije sonando lo más tierna que pude-, no te enojes conmigo ¿si? –hice puchero y él me miró, pero se mantuvo serio. Me acerque aun mas a el y le susurre en el oído.
-Y justo que quería darte un regalo. Ni modo, tendrás que conformarte con una cuarta parte.
Toqué con mis labios su mejilla y sentí como su expresión cambiaba a una pequeña sonrisa. Lo miré, pero había vuelto a su expresión seria.
-El señorito se enojo –dijo con voz de bebé. Y aún así no me miró. En mi bolsillo comenzó a vibrar mi celular, lo saqué y vi que era mi mamá.
-¿Alo? –dije por la línea.
-¿Javy, donde estás? Llegó la Florencia, ven que tienes que cuidarla un rato mientras voy a buscar a la abuela al campo –mi madre habló tan rápido que no me dejó decir nada más que:
-Ok, ya voy –y cortó diciendo que me apurara.
-¿Ya tienes que irte? –Danny me miraba con una cara de pena que me hizo sonreír.
-Si, tengo que cuidar a mi hermanita que llegó de donde unos tíos.
-No sabía que tenias una hermana
-¡Sorpresa!
Él rió y se levantó tendiéndome la mano, la tomó y me paré caminando junto a él, aún tomados de la mano, mientras nos dirigíamos a mi casa.
-¿Qué edad tiene tu hermanita? –me preguntó al esperar que el semáforo cambiara a verde.
-Tiene dos años –le sonreí.
-¿Y andaba donde tus tíos?
-Si, hoy fueron mis padres a buscarla, es que estuvieron en el campo el último tiempo con toda mi familia. Mi madre andaba vuelta loca, donde tenía cosas que hacer y no podía cuidarla y hacer las cosas al mismo tiempo y mis tíos se ofrecieron para cuidarla este mes, para arreglar todo eso, ya sabes –reí.
-Ahora entiendo por qué tu madre siempre estaba pegada al teléfono o al computador cuando estábamos en el campo.
-Si, mi madre puede ser exagerada a veces… o todo el tiempo.
Danny rió y tomó con más fuerza mi mano-. Ahora que recuerdo, tu estabas enojado conmigo.
-No es cierto –se hizo el desentendido.
-No, si no –lo ignoré en forma dramática mirando hacia otro lado, peor mi actuación no duró mucho, ya que me sacó de inmediato una sonrisa al darme un pequeño y tierno beso en la comisura de los labios e iba a besarme otra vez como despedida, porque habíamos llegado ya a la casa. Cuando paramos, con su mano libre acarició mi mejilla, se acercó pero bajé la mirada y besó mi frente. Lo miré riendo:
-Tendrás que ganártelo –le dije sacándole la lengua y abrí la reja de mi casa.
-¿No te vas a despedir? –me preguntó acercándose a la reja que nos separaba-
-Adiós –le sonreí y me alejé dejándolo con las ganas de un beso.
Pasé esa tarde con mi hermanita, hablando por teléfono con mimi, que me contaba sobre su cita de la que todavía no lograban darse un beso, ahora fueron unos chicos los que los interrumpieron con su pelota de futbol. Al final las cosas no salieron muy bien y Mimi tuvo que irse antes al encontrarse con sus hermanos que fueron muy sobreprotectores –cómo siempre- y Doug se cohibió y prefirió irse. Aunque le dije que a la noche iban a conversar por MSN.
Al rato de conversar con Mick nos pusimos a ver una película de Barbie con la Flo. Me encantaba ver una sonrisa de emoción en su cara cuando ocurría algo importante en la película. Pero al final fui interrumpida con un mensaje que llegó a mi celular.

Danny 20:13 hrs.
¿Aún sigues de niñera? :D

Javy 20:15 hrs.
Si, estoy muy entretenida mirando las aventuras de barbie :)

Danny 20:16 hrs.
Entonces, ¿te molesto?

Javy 20:18 hrs.
No, para nada :D ¿tenías algo que decirme?

Danny 20:19 hrs
Que me encantas.

Danny 20:23 hrs.
Supongo que te pusiste colorada y no sabes que escribir :)

Javy 20:24 hrs.
¿Me estás espiando?

Danny 20:27 hrs.
Oh, si. En este momento te estoy mirando por detrás.

Javy 20:29 hrs.
Mentiroso. Miré y no estabas :P

Danny 20:30 hrs.
Me descubriste :$

Javy 20:32 hrs.
¿No tienes nada divertido que hacer?

Danny 20:34 hrs.
En realidad me estoy divirtiendo contigo :D

Javy 20:37 hrs,
¡Ves! Sabía que solo me estabas usando para divertirte.

Danny 20:40 hrs.
No me refería a eso. ¿Cuándo vas a confiar en mi, pequeña? :(

Javy 20:42 hrs.
Cuando me des razones :P

Danny 20:44 hrs.
¿Qué buscas de mí? *-*

Javy 20:45 hrs.
Ahora solo amistad

Danny 20:47 hrs.
Yo quiero más que eso ¬¬

Javy 20:50 hrs.
Aguántate. ¡Termino la película y ni si quiera supe el final por tu culpa! Ahora no sé si Barbie se quedó con Ken.

Danny 20:52 hrs.
Lo siento. Mejor te dejo tranquila (de todos modos Barbie siempre se queda con Ken :P)

Javy 20:53 hrs.
Menso, sabes que te quiero. No me molestas.

Danny 20:53 hrs.
:D

Danny 20:55 hrs.
Yo también te quiero (ahora me paresco a Chris con los mensajes con caritas u.u’ y apuesto que estás roja (6))

Javy 20:56 hrs.
Malo ¬¬ te gusta hacer que me ponga colorada.

Danny 20:57 hrs.
Me encanta :)

Javy 21:01 hrs.
Tonto :P tengo que ir a hacer dormir a la Flo.

Danny 21:03 hrs.
El próximo sábado quiero llevarte a conocerme en otra faceta :B

Javy 21:05 hrs.
¿En cuál? Si se podría saber.

Danny 21:08 hrs.
Músico :D con los chicos obvio. Te dedicaré una canción. Bueno, nos vemos, pequeña :) Que duermas bien.

Javy 21:10 hrs.
Tu también :) ya quiero escucharte cantar. Xau, sueña conmigo :3

Danny 21:11 hrs.
Seguro, preciosa <3

Creí desmayarme en ese preciso instante. Este hombre me traía como loca.

spring in autumn: capitulo treinta y tres

-¡Cuéntame que pasó anoche! –grité encima de Mimi casi a las 12 del día.
-¡Cuéntame tú! –se opuso ella con los cachetes colorados.
-No lo sé, no me acuerdo –dijo rodando los ojos. Ella me lanzó un cojín y se puso a reír.
-Anoche te iba a preguntar que había pasado, pero se demoraron tanto que me dio sueño. Ahora dime ¿Qué pasó?
-Bueno… se podría decir que ya no somos solo amigos.
Mis mejillas se ruborizaron de inmediato.
-¡Se besaron! –gritó Mimi rebosante de alegría.
Yo no dije nada y Mimi me abrazó con mucha fuerza.
-¡Que suerte tienes! –dijo ella.
-¿Por qué? Todavía no me cuentas sobre un niño llamado Douglas.
-Arg, me da tanta rabia. Me dijo que lo acompañara a buscar la toalla y cuando me la pasó estábamos a punto de volver, y él me detiene y me iba a besar. ¡PERO!
-¡¿Pero qué?! –le grité con impaciencia.
-Justo llegó Olivia. No tengo idea que andaba haciendo pero me empezó a criticar y no se que cosas más me dijo porque justo Dougie la detiene y nos vamos.
-Arg, como la odio.
-Yo también –dijo Mimi suspirando-. De todos modos me dio un abrazo y me dijo “Nos vemos luego”. ¿Qué significa “nos vemos luego”?
Yo la miré y me tenté de al risa al verla con cara de enamorada, lo que me hizo recordar una película.
-¿No tienes su numero de teléfono?
-Si, me lo dio.
-¿Entonces? –la cuestioné, pero ella miró toda la habitación. Los cojines revueltos, el piso con brillo y leí su mente.
-Bueno, cuando terminemos de hacer el aseo.
Estuvimos como dos horas haciendo y el aseo y cuando por fin terminamos nos fuimos a bañar, en lo que suena mi teléfono. Salgo del baño con el pelo mojado y una toalla alrededor de mi cuerpo y veo el nombre de quién lo mandaba, por lo que una sonrisa se formó en mi rostro.

Danny Jones
¿Quieres ir a tomar un helado? Claro, si no estás ocupada.
14:36 PM

Le mandé la respuesta de inmediato. Luego me vestí y mientras secaba mi cabello tocaron la puerta. Miré hacia allá ya que no la había cerrado y estaba Mimi con una sonrisa en su rostro.
-¿Llamaste a Dougie? –le pregunté de inmediato. Otra razón para que tuviera una sonrisa de esa manera no se me venía a la mente en ese momento.
-Si, me preguntó si quería salir con él.
-Me imagino que dijiste que sí –reí y dejé el secador de pelo a un lado. Mimi se puso a mi lado y se comenzó a peinar mientras se guía con su relato.
-Of course, que le dije que sí –rió-. ¿Y Danny? –levantó las cejas mirándome con una media sonrisa.
-Vamos a ir a tomar helado.
-¿Ya son novios?
-¡Mimi! Obvio que no. Yo no soy tan fácil –la miré sonriendo astutamente.
-Entonces son amigos con ventaja.
-Ya no le pongas nombre –la miré frustrada y ella lanzó una risa.
Luego de peinarnos, maquillarnos y toda la cosa miré el reloj y ya era la hora. Bajamos a la cocina a tomar un jugo mientras esperábamos, cuando tocan el timbre. Fui de inmediato a abrir y allí estaba el hombre más hermoso de todo el planeta con una sonrisa en su rostro. La sonrisa más dulce que pude haber visto antes.
-Hola –me saludó y me dio un pequeño beso en la mejilla.
-Hola, Dan –le sonreí-. Hola, Dougie –dije mirando al rubio que estaba distraído mirando las flores del jardín.
-Hola.
-Hola, chicos –saludó Mimi a mi lado.
Esa tarde salimos a pasear en una cita doble. Tomamos helados mientras compartíamos risas caminando por la plaza. De repente vi un banco y ya de tanto caminar me fui a sentar. Mimi y Dougie siguieron paseando, pero Danny se quedó a mi lado sentado en el respaldo de la banca.
-Sientate bien -le dije como si fuera su madre. Él me miró y rió.
-Estoy bien, así -dijo y se quedó mirando hacia el frente, por lo que suspiré y lo imité.
Frente a nosotros había una pequeña laguna, algunos árboles, el pasto verde brillaba con los rayos del sol y unos patos nadaban a su alrededor.
-¿Y cuál es el último rumor que se corre? -le pregunté en broma.
Él me miró y torsió un gesto en desapruebo.
-Dicen que hubo drogas en la fiesta de Jazmine -respondió él.
-Eso es mentira.
-Lo sé -afirmó-. También dicen que estuve engañando a Olivia contigo.
Lo observé unos segundos antes de contestar. Él seguía mirando la laguna, su rostro no mostró ningún cambio. Aún seguía tranquilo.
-¿Y lo estuviste haciendo? -le pregunté en otro mundo. ¿Cuantas chicas tiene Jones? Probablemente también me esté engañando a mi. Vamos, yo no soy nada de él. Solo dijo que le gustaba, le pueden gustar muchas más como yo.
-No. Bueno, tal vez sí -le miré sorprendida-. Mientras estaba con ella me gustaba otra persona.
-¿Y quién es esa persona? -inquirí curiosa.
-Tú.
¿Yo? Por favor, Danny, hablo en serio. No puedo ser yo... Oh, Javy, por una vez en tu vida creelo, me dije a mi misma. El me sonreía con esa perfecta sonrisa que tiene y yo me ruborizé y miré hacia otro lado.
-Te ves tan tierna cuando haces eso -me dijo aún sonriendo.
-¡Danny! No te rias de mí -dije poniendome aún más colorada.
-Lo siento, pero es que es verdad -dijo él y se me acercó rodeandome con sus fuertes brazos por la cintura. Yo apoye mi cabeza en su hombro y recordé las palabras de Mimi preguntándome que eramos Dan y yo. Realmente lo mismo me atormentaba en esos momentos. Yo misma me decía que solo eramos amigos, pero mi corazón no quería creer eso, quería más. Pero no podría apurarme, era solo mi primer amor, y no quería desperdiciarlo.
-¿Que somos? -pregunté con la vista perdida en algún lugar de un árbol. Danny no respondió de inmediato, probablemente él tampoco lo sabía.
-¿Que quieres que seamos?
-Amigos. Por mientras, solo amigos -respondí sinceramente. Danny me sonrió.
-Entonces solo somos amigos

27 de junio de 2010

spring in autumn: capítulo treinta y dos

Capitulo 32:

El agua estaba congelada y traté de salir de inmediato. Afuera pude escuchar las risas de los demás y las mías también se mezclaron, a mi lado vi la cabeza de Chris, por primera vez sin gorro. Se le había perdido en el fondo de la piscina y lo buscó de inmediato. Tenía el pelo un poco ondulado, nada malo para que lo ocultara, pero bueno, era su estilo.

Traté de salir del agua, pero el vestido se volvió tan pesado que me era imposible moverme. Y los tacos tampoco me ayudaban. Chris había encontrado su gorro y se lo había puesto nuevamente. El se movió más rápido que yo y me ayudó a salir. Terminamos acostados en el pasto mirando las estrellas que comenzaban a disiparse mientras salía el sol. ¿Salía el sol?

Me levanté de inmediato pero con dificultad y me acerqué a Mimi que ya no se reía.

-Creo que ya es tarde –ella sacó su teléfono y miró la hora. Eran las seis de la mañana.

-Si, será mejor que nos vayamos.

-Creo que me voy a enfermar –Mimi rió y se acercó Danny a nosotras.

-¿Se tiene que ir? –pregunto. Había estado lo suficientemente cerca como para escuchar nuestra conversación. Nosotras afirmamos con la cabeza- ¿Las llevo?

-Bueno, Harry dijo que nos iba a llevar. No se donde estará.

-Espérenme.

Danny se desapareció al entrar a la casa. Chris se nos acercó estrujando su ropa y al vernos nos pusimos a reír.

-Lo siento –le dije aún riendo.

-No te preocupes –me sonrió.

-Fue culpa de ustedes. Se los advertí.

-Entre tantos gritos no se escuchó nada –Chris de encogió de hombros y yo reí.

Danny se acercó corriendo a nosotros con una sonrisa y con las llaves del auto de Harry en su mano.

-Vamos –dijo tomando aire por la corrida- ¿Chris te llevó?

-Aprovechas que tienes auto –rió él-. Que miedo, pero bueno, o sino no voy a llegar nunca.

Nos encaminamos a la salida y pudimos ver a Jazmine riendo con unos amigos.

-Estuvo muy buena la fiesta, Jazz –le dijo Mimi sonriendo.

-Ahora si las dejo irse –rió ella- Tienen que venir a la próxima.

-Si es que nos dejan hacer otra después de esto –agregó Dougie sorprendiéndonos por detrás.

-Cierto –afirmó su hermana.

Afuera sonó una bocina y supimos enseguida que eran Danny y Chris que no estaban por ningún lado. Me despedí de Jazmine y unos amigos que estaban por allí y luego de Dougie que seguía conversando con Mimi, así que me fui a esperarla al auto. Allí estaban los chicos escuchando Knock you Down, me agregué a ellos cantando y actuando la canción. A los cinco minutos volvió Mimi con una sonrisa de oreja a oreja. No le quise preguntar enseguida, pero al llegar a la casa era seguro que la interrogaría. Ella me entregó una toalla que le había pasado Douglas para que me secara y Chris empezó a pelearse conmigo para que se la entregara.

-¡No tu eres hombre! ¡Tú puedes sufrir! –le decía tirando de la toalla y mojando a Mimi con mi pelo.

-¡Ya deténganse! –gritaba ella entre risas.

-¡No! ¡Yo tengo más frío que tú! –decía Chris tirando con más fuerza.

-¡Ya! O vamos a chocar –nos detuvo Danny con su cara de hombre de bien que no convencía a nadie por lo que todos nos pusimos a reír otra vez.

Al final yo me apoderé de la toalla y con ella me sequé el pelo. Ya eran casi las seis y media, no dormiríamos nada. Además tendría que hacer el aseo esta tarde.

Los chicos nos dejaron a la vuelta de la casa, ya que mi madre no sabía nada de la fiesta. Ni loca llegaría por la entrada.

Danny nos abrió la puerta como un galán. Nosotras no pusimos los abrigos que habíamos dejado allí antes de la fiesta y salimos. Había caminado unos cinco metros cuando me doy cuenta que aún tengo la toalla en las manos.

-Esperen, ya vuelvo –les dije a los dos y volví al auto donde estaba Chris.

-Toma, ahora puedes cercarte.

-Buff, ya me sequé en todo el camino –rió el bromeando, ya que todavía su pelo goteaba un poco. Debería haberse sacado el gorro pero él no quería.

-Nos vemos –me dijo y me dio un beso en la mejilla y aceptó la toalla.

Corrí donde los chicos que habían caminado mientras yo devolvía la toalla. Ni si quiera me esperaron.

-¿Qué hacían? –dijo en tono pícaro Mimi, molestándome ya que estaba allí Danny y yo le seguía la corriente.

-Nada –rodé los ojos inocentemente.

-¿Así se dice ahora? Nada, jumm –se quedó pensando ella y yo me puse a reír.

-Si, así se dice ahora.

Danny solo nos miraba en silencio y con una sonrisa disimulada.

Saltamos la pandereta, a lo que Danny nos ayudo. No quiso que nos pasara nada así que nos acompaño hasta el balcón. Los tres subimos por la escalera y Mimi abrió la ventana, luego entró por el pasillo y abrió la puerta de la habitación con la llave que habíamos escondido en el masetero.

-Astutas –dijo Danny riendo.

-Así somos –dijo Mimi moviendo su pelo en forma de “soy la mejor” y luego se puso a reír, se despidió de Danny y luego entró.

Yo me volteé y vi a Danny frente a mí.

-Lo pase bien –le dije sonando estúpida. Lo sabía.

-Si, yo también. No sabía que eras tan loca –rió y yo me hice la ofendida y le pequé en el hombro-. No te preocupes, me gustan las locas.

Le dí una tímida sonrisa y miré sus ojos azules.

-¿Yo te gusto? –le pregunté inconcientemente.

-Si –susurró él y creí derretirme en ese mismo momento.

-¿Puedo besarte? –su pregunta me sorprendió tanto que no supe que decir. Miré sus ojos y me percaté que miraba mis labios, bajé la mirada a los suyos y reí de los puros nervios.

-Claro –le sonreí.

Él se me acercó y desapareció la distancia entre nosotros. Sus labios eran suaves y me besó delicadamente como si fuera la criatura más delicada de todo el mundo. Su mano se apoyó en mi cintura y la otra tocó mi mejilla y levantó mi barbilla.

Me sentí en las nubes, incluso más allá de ellas. En el espacio, sin gravedad, flotando.

Se separó solo un poco rozando mis labios y luego me sonrió. Yo hice lo mismo.

-¿Ya estoy perdonado? -me dijo él.

-Solo me estás usando -le dije entre broma y en serio.

-No, estuve esperando toda la noche para poder hacer eso.

-¿Toda la noche?

-Bueno, desde ese día que te ví en el parque -el me sonrió tomando mis manos-. Desde ese momento que he esperado decirte lo hermosa que eres.

Me alejé sonrojada y entré a la casa aún sonriéndole. Era tan perfecto.No entiendo como le podría estar gustando yo.

-¿Nos vemos mañana? -preguntó él.

Me despedí con la mano, sonriendole y cerré la ventana con las cortinas y luego llegué a la habitación donde Mimi ya se había quedado dormida en su saco de dormir, debía estar muy cansada y yo igual, por lo que la imité, pero con una sonrisa en mi rostro. No se que respuesta había tomado él para mi sonrisa. Pero era más que seguro que era un sí.

22 de junio de 2010

spring in autumn: capítulo treinta

Si, me aburri de poner el nombre en inglés además que se me olvidó como se decía treinta en inglés.Thirty, ¿era así? Da lo mismo al final. El punto es que es este el capítulo 30! y la entrada 81! No sabía que podía escribir tanto. Esta semana me dió la inspiración divina -como dice la Nikki- así que me puse a escribir. Ya viene un cap dedicado para tí, Mimi. Espera y vérás :D

Capítulo 30:
Todos rompieron en carcajadas y Tony miró a cada uno queriéndolo matar en ese mismo momento, pero solo se desquitó con el más cercano que estaba. Con Mimi decidimos volver a la habitación. Este juego me estaba gustando. Siempre fue algo aburrido entre amigas, pero con chicos las cosas se ponían más locas. Ellos eran más locos.

Estábamos por subir las escaleras cuando se nos une Dougie que todavía se venía riendo.

-Es loco tu amigo –le dije a Dougie subiendo las escaleras.

-Si, siempre lo ha sido. El pequeño Lil Chris siempre parece una ángel hasta que está con amigos.

-¿Se conocen hace mucho? –le preguntó Mimi uniéndose a la conversación.

-Si, somos conocidos desde pequeños. Solía ir a mi casa a jugar play station y molestar a Jazmine, ya esta muy grande para lo primero, según él, pero todavía la sigue molestando. Ya vez por qué no le hizo caso cuando le gritó.

Nosotras reímos. Douglas estaba más relajado, tal vez porque era de noche y todos se vuelven más locos de noche, o porque tenía más confianza con Mimi. Supongo que estuvieron conversando mientras yo estaba afuera con Danny… Conversando.

Al llegar vimos a Chris acostado en la cama de Jazmine con un cuaderno entre sus manos. Parecía concentrado leyendo hasta que nos escuchó.

-¿Está muy enojada? –preguntó a la vez que escondía el cuaderno debajo de la almohada, Creo que no era solo un simple cuaderno, si no que el diario de Jazmine. Bueno, nadie lo sabría si nadie se lo dice.

-Si, los está retando a todos por romper un florero en la pelea que se armo con Tony y Oliver.

-Excelente –dijo Chris y sonrió con cara maliciosa-.

Se escuchó como se rompió un vidrio y Dougie nos miró preocupado. Se disculpó y fue a mirar, ya que también era su casa después de todo.

-¿Tu eres la tan famosa Javy? –preguntó Chris mirándome. En serio parecía un ángel, solo hasta que llegaran sus amigos.

-Supongo que si –reí.

-Danny habla mucho de ti –dijo riendo.

-¿En serio? –pregunté desconcertada. Soy solo una chica aburrida, no hay mucho de que hablar sobre mi.

-Le robas el sueño –rió Chris-. El otro día te mencionaba dormido.

Miré a Mimi y me puse a reír. Jones estaba cada vez más loco.

Probablemente estaba preocupado de que yo fuera a decirle a alguien su secreto y por eso no dejaba de pensar en mí. ¿Qué otra razón tendría para pensar en mi?

Al tiempo llegaron los demás entre risas y enojos de parte de los dueños de casa, pero lo olvidaron todo cuando reanudaron el juego. Chris quiso retarme a mi y yo pedí verdad.

-¿Eras tú la chica de la que se habla que pasó dos semanas con Jones en el campo?

Lo miré y me largué a reír. Estaban muy informados por estos lugares. Al parecer Danny no era un chico cualquiera.

-Si, pero déjame explicar.

-Uuuh –dijo el niño al lado de Chris esperando la respuesta impaciente, por lo que el chico le pegó para que se calmara.

-Explícate –dijo mirándome a los ojos.

-Sus padres invitaron a mis padre a pasar dos semanas a su campo, yo no quería ir pero al final me obligaron. Y realmente no fue muy divertido. Nada pasó –acabé diciendo para que unas chicas se rieran.

-Yo hubiera aprovechado –dijo una amiga de la cumpleañera y las chicas a su lado comenzaron a lanzar risitas.

-Es que es Danny Jones. No es cualquier hombre –dijo una de sus amigas dándole la razón.

-Tienes suerte, Javy –dijo otra chica mirándome-. Lo que daría por tener a Danny a mis pies.

Yo reí y dije –No lo tengo a mis pies, en realidad. Solo somos amigos… supongo.

-Ese supongo me hace dudar –dijo en tono burlón Chris colándose a la conversación de chicas.

Después yo reté a Dougie y eligió verdad. Le pregunté si le gustaba alguien y de reojo miré a Mimi que se puso colorada. El respondió que encontraba bonita a alguien, pero todavía no la conocía muy bien, pero que estaba en eso. Yo me reí e imagine la pareja que haría mi mejor amiga con el amigo de Danny. Se verían tan tiernos juntos que me moría de ganas que así fuera.

Dougie le preguntó al chico que estaba a un lado de Chris que se llamaba Tyler. Él, al igual que su amigo, pidió penitencia y fue tomarse lo que quedaba de la fuente de ponche. El se puso a reír y aceptó. Unas chicas fueron a buscar la fuente y cuando volvieron Tyler se preparó para cumplir con su penitencia y lo hizo de maravilla. Se lo tomó todo al seco y luego, con ayuda de Chris, volvió a sentarse. Se veía que había quedado mareado, pero seguía hablando normalmente y haciendo bromas. Después la cosa se volvió más loca que antes. Hubieron muchas más penitencias y terminamos volviendo al primer piso y allí seguimos con el juego. Se nos unieron más chicos y chicas y entre ellos Tom y Gio, su novia, y Danny que me abrazó cuando me vio.

-Te me perdiste –dijo rodeándome con sus brazos y apretándome fuerte contra su cuerpo.

-Relax, Jones. No me ha pasado nada –dije divertida. Pude ver a Chris riendo en una esquina haciendo un corazón en el aire y poniendo cara de enamorado. Yo solo le saqué la lengua y respondí el abrazo de mi amigo.

Minutos después retomamos el juego volviéndose aún más loco. De repente le tocó el turno a Danny y respondió verdad.

-¿Cuál es la verdadera razón de por qué terminaron con Olivia? –preguntó una chica morena que reconocía de antes cuando me preguntaron sobre él y dijo que él no era un hombre cualquiera.

Yo me quedé mirando a Danny con el ceño fruncido. Nunca me dijo que había terminado con ella. ¿Cómo al comienzo de la fiesta estaban juntos? Que raro es el mundo. O sea que Danny perdió la beca y todo… pero…

-Se podría decir que en realidad me estaba usando y me cansé de eso. Así que la dejé –se encogió de hombros como si hubiera sido la respuesta más obvia del planeta.

Unos amigos le encontraron toda la razón, otros le preguntaron por qué lo estaba usando, pero Danny se negó a contestar porque solo era una pregunta.

Era el turno de él de preguntar y como era de esperarse me miró a mí y me pregunto ¿verdad o penitencia? Quise cambiar, ya que todas las mujeres solo elegían verdad, así que cuando dije penitencia los chicos me quedaron mirando con los ojos como platos.

-¿Estás segura? –preguntó preocupado Lil Chris. Si, bueno, tanto lo nombraron así que también se me pegó. Era muy simpático este niño.

-Claro –les dije a todos mirándolos.

Danny los llamó para que se reunieran para elegir una penitencia “apta para mujeres” según el criterio de ellos y al separarse se me quedaron mirando. Eso si que daba miedo. Unos se pusieron a reír y me ordenaron levantarme. Así lo hize y de inmediato se acercaron a mi y me sujetaron de los brazos y me empujaron hacia el patio. ¿Qué iban a hacer? Me preguntaba preocupada, solo hasta que vi lo que tenía en frente. Una gran piscina para mi sola. Agua helada que te llegaba como cuchillos hasta los huesos. Si, era hermoso.

Me resistí lo más que pude, pero eran siete chicos contra solo una mujer. ¿Por cierto dije que ya casi todos se habían ido? Solo quedaba un grupo de unos veinte, donde eran mayoría chicas que iban a quedarse a dormir en la pijamada. ¡Qué pijamada ni que ocho cuarto! ¡Ya estaba por salir el sol!

Al final unos chicos ya no podían respirar de la risa que tenían con los comentarios de otros, que dejaron de empujarme y solo quedaron unos tres de los que puse sujetarme de un poste antes de que me llevaran más cerca de la pscina. Pero no sirvió de nada ya que Danny tomó mis manos y las separó fácilmente. Miró a Chris que le sonrió maliciosamente, como siempre lo hacía antes de hacer algo malo y luego se acercó a mí. Me tomó como su fuera un saco de papas –no tenía idea que tuviera tanta fuerza- y me tiró fácilmente al agua. Al menos tuve la alegría de pensar que caía en un mar de estrellas y aparte de que no me quise soltar de Chris y lo llevé conmigo.

¡Disfruta del baño Chris! Con cariños de Javy :)

21 de junio de 2010

spring in autumn: chapter twenty nine

Estuvimos casi toda esa noche conversando sobre cualquier cosa. Gustos, intereses.

-¿Cuál es tu color favorito?

-Azul ¿y el tuyo?

-Me gusta el verdes pistacho y el morado. No me hagas elegir entre esos dos.

Volteó su cabeza y me miró riendo.

-¿Dónde naciste? -me preguntó.

-Aunque no lo creas en New York.

Danny me miró con los ojos como platos. Estaba actuando claro está, pero me hizo gracia.

-Con razón tienes ese acento americano.

-¿Dónde naciste tú?

-En Bolton.

-Bolton -repetí y sonreí para mí misma-. Tienes un acento de venir de Bolton.

Él me miró y se puso a reír.

-¿No crees que ya se está haciendo tarde? –miró su reloj y efectivamente, era muy tarde. ¿Cómo pasó el tiempo tan rápido?

-Voy a buscar a Mick.

-Te acompaño.

Me tendió su mano para ayudarme a levantarme, le sonreí y la acepte. Dentro todavía estaba la música fuerte, pero había menos gente, aunque de todos modos había harta. Vi a Mimi sentada sola en la barra y me acerqué de inmediato a ella con Jones siguiéndome a mi espalda.

-¿Cómo estas? –le pregunte. No parecía estar muy bien que digamos. Tenía ojeras en sus ojos y el pelo revuelto, parecía como si se hubiera peleado con alguien.

-En realidad, estoy mejor de lo que me veo –me sonrió y se levantó de la silla. Miró a Danny detrás mío saludando a alguien y luego me observó a mi preguntándome con su mirada.

-Si, todo está bien. Creo que ahora tengo un nuevo amigo –le sonreí con sinceridad.

-¿Se van? –preguntó la cumpleañera saliendo de la nada.

-Bueno, si no podemos llegar demasiado tarde –dijo Mimi.

-Vamos, quédense un rato más. Viene la mejor parte.

Nos tomó a ambas de los brazos y nos encaminó por la escalera hasta un cuarto que al parecer era el de ella. Allí estaban unos chicos que no había visto, pero que eran muy lindos. Entre ellos estaba Douglas conversando con otra chica. Unas amigas de Jazmine al verla se levantaron con una sonrisa en sus caras.

-¿Empezamos el juego?

Preguntaron las chicas y se pusieron a reír. Jazmine nos indicó que nos sentáramos en el suelo junto a unos chicos que nos presentó.

Encendió la radio y comenzó a sonar una música que recordaba de mi encierro (esta).

Los chicos se nos pusieron a conversar, eran simpáticos en realidad.

Luego, a los minutos, Jazmine los hizo callar a todos y una amiga a su lado habló.

-Bueno, ¿listos para jugar verdad o penitencia?

Con Mimi nos quedamos mirando con los ojos bien abierto. Era solo un juego ¿Qué más podría pasarme? Miré a mi alrededor y solo pude ver a Harry y Dougie, que eran los únicos conocidos que estaban allí.

-Bien, empieza tu Jazmine, elige a alguien.

Jazmine nos miró a todos con una sonrisa divertido y apuntó al chico que estaba al lado de Mimi, Fernando.

-Fernando, ¿verdad o penitencia?

En su cara se dibujó una sonrisa y respondió:

-Verdad.

Un coro de “uuuh” se hizo a nuestro alrededor por lo que reí.

-Hace un rato estabas bailando con Lauren y parecían mucho más que amigos, dime ¿te gusta?

Fernando lanzó una risa y la miró.

-No, solo era diversión.

-¡Chan! –dijo el chico a mi lado lo que sacó las risas de todos a nuestro alrededor.

-Me toca –dijo Fernandoh y todos volvieron al silencio- Tu Chris que tanto quieres hablar –miró al chico a mi lado que todavía se reía. Tenía una sonrisa muy tierna y parecía como de quince años-. ¿Verdad o penitencia?

-Penitencia –respondió seguro el chico y su amigo a su lado lo codeó riendo.

-Bien… Te desafío a bajar al primer piso y tirarle un vaso de cerveza a Tony en la cara.

Las risas se escucharon de inmediato y el muchacho a mi lado se levantó y abrió la puerta. Todos en la habitación se levantaron también para ver la escena que ocurriría y con Mimi no nos quisimos quedar atrás. Salimos corriendo a la siga del chico que ahora podía ver con más claridad que en la habitación donde solo alumbraba la luz del foco de afuera y una pequeña lámpara en una mesita de noche, ahora se podía ver que el chico era un poco más alto que yo. Tenía el pelo un poco ondulado y oculto bajo una gorra. Aún tenia cara de niño, pero no se comportaba como uno.
Bajaron las escaleras deslizándose en el pasa manos y se encaminaron a la barra. No pidieron nada si no que tomaron el primer vaso que encontraron y se lo pasaron a Chris volteándole un poco a él que solo se rió y buscó al tal Tony. Era un chico más alto que él, pero se había sentado y estaba tratando de conquistar a una chica. Ella lo miraba y reía. Chris caminó detrás de el y se escondió detrás de un sillón.

-¡No ensucien! –gritó Jazmine tratando se hacer sonar su fina voz entre la música, pero ya era tarde porque Chris le había tirado todo el vaso en la cabeza de Tony y ese miró para todos lados entre sorprendido y furioso. La chica a su lado se alejó de inmediato y Chris desapareció de repente.

spring in autumn: chapter twenty eight

-¿Que pasa? –preguntó la chica de la que nunca le pregunté el nombre.

-No, nada. ¿Qué piensas de Danny?

-Bueno, que es realmente sexy –rió-. Pero no se si podría confiar en el.

-Pienso lo mismo –afirmé con la cabeza a la vez que tomaba lo que me quedaba de bebida.

Miré entre la gente y pude ver a Mick bailando con Dougie en medio de la pista. Parecían tímidos, pero a la vez sus miradas decían mucho más de lo que expresaban sus cuerpos.

-¿Es amiga tuya? –me preguntó la chica mirando a Mimi.

-Si, lo es. ¿Has escuchado algo sobre ella? –pregunté riendo. Ella me miró y contesto:

-No, nada sobre ella –sonrió.

Al rato me levanté de la silla porque Harry me invitó a bailar. Mientras bailábamos estuvimos conversando.

-¿Recuerdas ese día en la cafetería? –preguntó Harry cuando comenzó a sonar una canción más lenta por lo que estábamos mas cerca y era más fácil conversar.

-No me lo recuerdes.

-Bueno, pero déjame decir algo antes –rió él.

-Dime.

-Perdón.

Alcé la mirada hacia sus ojos azules que parecían sinceros. El me sonrió y se explicó.

-Ese día te dije algo feo y que probablemente es mentira. Asi que lo siento si te herí, en serio.

Harry me abrazó con fuerza esperando mis disculpas, por lo que yo reí.

-Estas disculpado.

-¿Por qué cuando te hablé en la tienda me escuchaste? –preguntó él alejándose ya que había comenzado a sonar música más movida.

-No te reconocí. Así que tienes suerte de que tenga mala memoria.

De repente me distraje mirando hacia otro lado y al volver a ver al frente y no me encontré con Harry, si no que estaba otro chico parado frente a mí con una sonrisa.

-¿Se te ofrece algo? –pregunté secamente.

-Estás hermosa –me dijo mirándome.

-Eso no funciona –le dije. Este chico me estaba hartando. No necesitaba a alguien detrás de mí en este momento. Salí hasta el patio y me encontré con Mick conversando con una chica que parecía reconocer del colegio. Claro, eso Rachel.

-Holas, chicas –las saludé- ¿Cómo la están pasando?

-Excelente –respondió Rachel con una sonrisa de oreja a oreja.

-Bien –dijo Mick con menos entusiasmo.

-¿Qué pasó? –le pregunté a Mick.

-Bueno, nada grave. Solo que no pasa nada con Douglas –respondió mirando el piso.

-Mimi, no te preocupes por eso. Es solo que es tímido y también tú. Calma, se nota que le gustas –le sonreí.

-¿Y tu como estás?

-Escapando de… -miré a Mimi que miraba detrás mió y me callé de inmediato.

-¿Escapando de mi? –Era Danny. ¿No se cansaba?

-No, Jones. Por si no sabía no eres el único en este mundo –lo miré cansada.

-Bueno, pero me podría quedar aquí por si esa persona de quién escapabas regresa.

Rachel lo encontró lo más tierno que había visto y luego se puso a reír. Un chico vino a buscarla y se fueron y Mimi sintió que tenía que dejarnos solos. Le suplique que se quedara, claro en el oído, pero justo vio a Dougie que le sonreía desde adentro y no la pude detener.

-¿Y quien era ese chico que te perseguía? –preguntó Danny sentándose a la orilla de la piscina. Yo lo miraba desde una silla desde unos dos metros más atrás.

-En realidad no tengo idea –me quedé mirando el cielo un rato, escuchando canciones que conocía y tarareándolas en voz baja.

-¿Confías en mi?

Jones me sorprendió con su pregunta. Lo miré, pero el estaba distraído mirando el agua de la piscina.

-¿Por qué lo preguntas?

-Es solo que… si llega ese chico ¿confiarías en que yo te cuidaría?

Bueno, sonaba como una pregunta bastante estúpida, pero entendía a que se refería.

Aunque estuviera enojada con él y llegara alguien a molestarme, ¿pediría su ayuda? ¿o lo apartaría de las cosas? Pero primero ¿Por qué estaba enojada con él? ¿Por no poder decir la verdad? Bueno, eso también era estúpido. Yo sabía que no era tan fácil como llegar y decirlo, había muchas cosas que influían. Yo era más bien estúpida. No tenía razón para enojarme con él. No tendría razón para desconfiar de él, después de todo el confió al decirme la verdad de su vida. Me confió su más grande secreto. Y yo le pago enojándome con él y no creyéndole nada. Entendía que estuviera herido, pero aún así el seguía acercándose, queriendo conversar conmigo.

Danny me miró por la larga espera que lo hice pasar.

-Te entiendo, no necesitas responderme.

Pero lo callé abrazándolo. Danny no esperó tal respuesta, pero al sentirme sonrió y dio un gran suspiro.

-La pregunta sería ¿Tú confías en mi?

Danny me miró. Tomó mi cara entre sus manos y me miró directo a los ojos. Era hermoso. Sus ojos eran hermosos.

-Aún confío en ti.

-Yo si fuera tú, no confiaría en mí –bajé la cabeza haciendo que Danny también bajara sus manos de mis mejillas.

-¿Me estás diciendo que no tengo que confiar en ti?

-No, y-yo… -No tenía idea de cómo defenderme por lo que salí de todo el enredo con otra cosa-. Piensa lo que quieras.

Danny rió e hizo que yo también lo hiciera. Nos quedamos un rato mirando las estrellas reflejarse en el agua con la música de fondo. De repente nos reíamos con algunos gritos que venían de la casa y nos mirábamos. Conversamos sobre temas nada que ver. Pero llegamos a conocernos más en esa noche.

spring in autumn: chapter twenty seven

No se si mencioné en el ultimo capítulo que desde ahora está narrado desde el punto de vista de Javy, así que ahora lo digo. Antes que alguien se enrede xD

La tomé de la espalda y cerré la puerta rápidamente. Conozco a mi mamá y ella va a entrar sin pedir permiso así que le tiré a Mimi el saco de dormir y ella se metió adentró mientras yo me metía en otro y prendía la tele y tiraba los cojines al suelo. Por suerte no había ningún vestido sobre la cama.

—¿Qué hacen? —preguntó mi mamá asomando la cabeza y mirándonos.

—Mirábamos tele —le respondí.

—Mañana tienes que hacer aseo. El piso está lleno de brillo. ¿Por qué está lleno de brillo? —preguntó mi mamá y yo miró a Mick. Ella se aclaró la garganta y respondió:

—Estuvimos haciendo un póster con brillos y se nos calló. Ya conoce esas ideas de decorar que tiene Javy—le sonrió a mi mamá mientras me pegaba en un hombro arreglándome el pelo para que no se vieran las tiras del vestido.

—Ah… Mañana que no se te olvide el aseo —y dicho esto salió de la pieza y bajó la escalera.

Ordenamos las cosas y dejamos la tele prendida. Fuimos hasta las escaleras a gritarles “Buenas noches” y que no nos molestaran que estábamos mirando una película y después tomamos unos abrigos largos que guardaba en mi closet y salimos por el balcón, dejando en la planta una llave escondida y todo cerrado. Me sorprendí cuando al doblar una de las calles me encontré con Harry afirmado en un poste de luz con un terno negro con unas finas rayas grises.

—¡Harry! —le grité y Mick me quedó mirando. Ella no lo conocía. El chico me miró y luego una sonrisa se dibujó en su cara.

—Hola, Javy —me saludó con un abrazo. El entendía mi historia.

—Ella es Mick, mi mejor amiga —le presenté a Mimi que estaba tiritando de frió y pudo decir un débil “hola” con una sonrisa.

—¿Dónde van? —preguntó Harry.

—A la fiesta de Jazmine —respondió Mick con más fuerza— Dougie nos invitó.

—Te invitó —le corregí.

—Nos invitó —volvió a decir y Harry rió antes nuestra pequeña pelea.

—Yo también voy allá. Estoy esperando a mi primo… el tiene las llaves —señaló a un chico que iba saliendo de la casa.

—¿Aquí vives? —le pregunté.

—Si, nos mudamos hace poco.

—Javy vive a dos calles —dijo Mick de repente.

—A la vuelta las podemos ir a dejar —se ofreció Harry cuando su primo llegó a su lado y nos presentó.

—Claro —miré a Mimi que afirmaba con la cabeza.

Luego Harry nos llevó a la fiesta que en realidad Mick no tenía idea donde quedaba la casa. Y cuando bajamos me vinieron los nervios. Habían unas pocas personas en la entrada conversando y una chica con un vestido dorada iba saludando a todos. Harry nos dijo que dejáramos los abrigos en el auto y después nos encaminamos hasta la niña que saludaba.

—¡Harry! —gritó y lo abrazo feliz.

—¡Jazmine! Feliz cumpleaños, pequeña —le dijo Harry—. ¿Cómo están los regalos?

—No lo sé, más me interesa la fiesta —rió Jazmine y luego nos miró sonriendo. Era hermosa con su pelo largo y ondulado con unos adornos de piedritas brillantes en el pelo.

Ella nos saludó y nos invitó a pasar. En la entrada nos encontramos a Doug hablando con Tom.

-Hola chicas, ¿como están? –nos preguntó animado Tom cuando nos saludó de beso en la mejilla a ambas.

-Bien, gracias ¿y ustedes? –preguntó Mick mirando en especial a Doug que parecía más tímido. Bueno siempre pareció tímido, pero ahora más. Y no paraba de mirar a Mick.

-Bien, también –respondió Tom por los dos.

La música retumbaba por las paredes. La gente bailaba como loca y con cualquiera que estuviera solo. Todos parecían conocerse. Pude ver un par de veces a Danny dando vueltas por el lugar en compañía de Olivia, pero no me fijé mucho en él, en realidad no tenía ganas de mirarlo. Así que para distraerme fui hasta la barra y pedí una bebida, esperando allí también estaba una chica morena que miraba distraída a la gente. De repente se voltea hacia mí y parece reconocerme.

-¿Eres Javiera? –pregunta ella en medio de la música.

-Si, soy yo, ¿nos conoces de algún lado? –le pregunté aturdida y luego recordé la página de Internet y las semanas que pasé encerrada por esa causa. Era demasiado estúpida.

-Si, yo te conozco, pero tu no a mi.

-Entiendo –le dije y ella me sonrió.

-Yo también odio a Olivia. Se cree la reina del universo –le entregaron su bebida y jugo con la pajilla antes de tomar de ella. Unos segundos después me entregaron la mía. Estuvimos conversando un buen rato allí, sentadas en la barra. La conversación iba bien hasta que no sé de donde salió el tema de Danny.

-En realidad escuché que se corre el rumor de que Danny estuvo engañando a Olivia.

Casi me atraganto con la bebida. Vamos, Daniel es todo un jugador en este tema.

-Estuvo como dos semanas ausente y se cree que salió de vacaciones con sus padres y allí estuvo con una chica. No se sabe quién es. En todo caso, no creo que te interese mucho el tema después de lo que pasó.

-No, está bien. Igual me gusta estar informada –le sonreí y era cierto. Pero… dos semanas fuera fueron las que pasaron en el campo, por lo que esa chica ella yo-. No puede ser.

5 de mayo de 2010

spring in autumn: chapter twenty six

Habían pasado dos semanas más. No me atrevía a salir de la casa después de que un chico en la calle empezó a insultarme por la historia que estaba en la página Web. Ni si quiera lo conocía. Pero de igual modo me afectó y no quise salir más.

El día había estado hermoso y yo me había quedado en la terraza a mira al paisaje y la puesta de sol. Escuché la reja del patio trasero abrirse y luego vi la cabeza rubia de Mick correr hasta el árbol donde ambas compartimos miles de historias cuando niñas. Ella venía feliz, demasiado feliz. Fui hasta la esquina de la terraza y saqué de detrás de unas plantas una escalera que ocupaban en caso de emergencia, o cuando la puerta de adelante estaba cerrada y se quedaba alguien afuera. O en casos más excepcionales en que era tanta la emoción que no podía esperar a que le abrieran la puerta y entraba corriendo al patio a gritarle hacia el balcón.

—¡Adivina donde vamos hoy! —me gritó rebosante de alegría Mimi, mientras subía por la escalera de cuerdas.

—¿A dormir? —le pregunté. Hoy teníamos una pijamaza y teníamos programada ya dos películas y un CD de Lady Gaga esperando en la radio.

—No, mensa. Te tengo un increíble noticia —Mick sonrió y puso sus manos sobre mis hombros mirándome emocionada a los ojos—. Dougie me invitó a una fiesta a su casa… ¡Hoy! Y tú irás conmigo —Entró a la casa y atravesó el pequeño pasillo hacia mi habitación—. ¡Vamos! ¿Qué esperas? Tengo que decidir que ponerme —Se escuchó la mochila tocar el piso y luego la voz apagada de Mick mientras sacaba prendas de vestir.

¿Una fiesta? ¿En casa de Douglas, alias mejor amigo de Danny Jones? ¿Acaso estaba loca?

—Espera un segundo —le dije apoyada en el marco de mi puerta—. Yo no pienso ir a esa fiesta. Jones estará allí. ¡No puedo verlo!

—No estará —dijo Mick mientras tiraba su polera a la cama y corría a Javy de la puerta para cerrarla—. Tom me dijo que estaba enfermo.

—¿Desde cuando eres tan amiga de Tom? ¿Y Dougie invitándote a una fiesta? ¿Qué pasó esta semana que me perdí?

—Bueno, primero no has salido de tu casa. Segundo, resulta que mi madre y la de Tom se conocen porque ambas van al club literario. Y tercero, Tom fue a una de esas reuniones y yo no me quería aburrir y dimos unas vueltas y nos juntamos con Dougie. ¡La pasamos genial! Y Dougie me invitó a su fiesta y dijo que te invitara también.

—¿Se acuerda de mi?

—Claro, dice que le caíste súper bien. No tengo idea cuando se conocieron ustedes, pero eso me dijo.

—¿Se llama Dougie? —dije preguntándomelo más para mi misma. No recordaba su nombre, solo que él me apoyó ese día que enfrenté a Olivia… y terminé despedazada.

—Pff, en realidad de llama Douglas Lee Poynter.

La miré con el ceño fruncido. Era un psicópata, incluso ya se sabía su nombre completo.

—Tom me lo dijo —acotó mientras se ponía colorada—. Toma —Me tiró un vestido plateado, corto y con unos pequeños tirantes.

—¿Y esto?

—Lo pedí prestado, pero te quedará genial —dijo cuando se puso de pié y se estiraba su vestido azul metálico. Era hermoso. Sus zapatos eran unos tacos negros— ¿Y? —se dio una vuelta y dio una reverencia.

—Te ves hermosa —le sonreí—. Pero no entiendo por qué los vestidos.

—No vas a creer que es solo una fiesta así no más. Son los quince de Jazmine.

—¿Jazmine?

—La hermana de Douglas. Tiene nuestra edad. Y ponte luego el vestido.

—Solo son las —miré mi reloj—. Ocho.

—La fiesta empezó recién, tenemos que llegar como en una hora máximo.

—¿Por qué tan temprano?

—Tenemos que cantarle el feliz cumpleaños, después viene la fiesta. Tenemos que
llegar a cantarle. Así lo apreciará más.

La miré incrédula. Nunca había escuchado hablar de Jazmine. No la conocía y apenas conocía a su hermano y a Tom. Ni si quiera puedo decir que conozco a Danny, estaré rodeada de extraños en una fiesta donde probablemente todos conocen a Olivia.

—Nos vamos a divertir —me sonrió Mimi dándome su apoyo.

Luego de una media hora me encontraba mirándome al espejo. Tenía sombra de ojos negra y el pelo enrulado tomado en un elegante moño que dejaba uno que otro pelo suelto. Mi collar de la buena suerte, aunque en realidad no tanto. Es una cadena negra con un delfín que mi mamá me regalo y nunca me lo quito, supuestamente los delfines traen suerte. Pero no se si es por eso la suerte que me viene o solo… nací así, coincidencias tal vez que mi animal favorito sea ese… con la lechuza, pero eso es otro historia. Tenía mi brazalete con mi nombre en mi muñeca derecha y en la izquierda una pulsera plateada. El vestido era hermoso, pero prefería como se veía en la percha antes que en mí, incluso después que Mick me dijo que me quedaba hermoso. Los tacos me molestaban un poco, supongo que no estoy acostumbrada a unos zapatos tan delicados. Su pelo estaba enrulado suelto a los lados y traía un collar hermoso negro y unas pulseras plateadas. Su maquillaje tenía una sombra plateada y los labios rosados.

—Todavía no tengo idea como voy a bajar la escalera con estas cosas —dije levantando un pie y mostrándole los tacos.

—Te los sacas y te los pones luego.

Mick iba saliendo del cuarto cuando escuchó las pisadas subir por la escalera.

"Oh oh"



Como plus:
El vestido de Mick sería como este y el de Javy algo así.

4 de mayo de 2010

spring in autumn: chapter twenty five

La chica miró sus ojos y creyó perderse en el tiempo. Afirmó con la cabeza. Ambos caminaron por los pasillos hasta un lugar donde no había mucha gente. Danny seguía con su mano sobre la de ella, pero la chica no opuso resistencia.

No había gente a su alrededor. Danny miró su mano entrelazada con la de Javy, y sus mejillas subieron de color y las aparto con la cabeza abajo.

—¿Cómo está tu novia? —preguntó cínicamente Javy sonriéndole.

—Sabes que no es mi novia.

—Pero ella no lo sabe.

—¿Y que tiene? ¿Acaso estás celosa? —soltó derepente Danny. La chica lo miró unos segundos buscando algo que reflejaran sus ojos. Él estaba cansado. Cansado que siempre lo molestara. De que no entendiera por qué las cosas estaban así. Pero ella lo entendía, solo que no le gustaba y forma de expresarlo era así.

Danny suspiró el aire que había aguantado esperando la respuesta que nunca llegó.

—No se que hacer —susurró.

—Cobarde —le dijo Javy.

Danny la miró molesto. ¡Ella era imposible! Estaba bajando la barrera frente a ella, diciéndole lo que le pasaba, pero ella incluso así no podía ser amable.

—Dile la verdad —agregó la chica cruzándose de brazos haciéndolo sonar mucho más fácil de lo que era. Pero… ¿Era así de difícil?

—No puedo.

—¡Es tán fácil como suena! ¡Ya deja de ser tan orgulloso y acéptalo!

—No vine a hablar contigo de eso.

—Y yo no vine a hablar contigo, en todo caso —La morena se volteó para ir a la salida.

—Javy… —le dijo Danny haciendo que ella se girara a unos 3 metros de él—.

—Vamos, ve y díselo.

—¿Esa es la única forma de que no estés enojada conmigo?

—Esa es una forma de que me dé cuenta que no eres el chico que siempre pensé que eras…

Sus ojos podían expresar la desilusión que le causaba. Danny la miró y agachó la mirada. No iba a decirle la verdad y eso era lo único que tenía que saber. Olivia caminaba unos pasillos más lejos con Tom. Danny la miró. La miró queriéndole decir lo que en realidad pensaba, pero era demasiado cobarde para hacerlo. Javy dio la vuelta y se dirigió a la salida.

—¿Qué pasa? —le preguntó su amiga cuando se encontraron en la salida y Javy tenían los ojos llorosos.

—Jones es un idiota, eso pasa.

2 de mayo de 2010

spring in autumn: chapter twenty four

—¡Hey! A ustedes las conozco —dijo un muchacho rubio, de ojos marrones que miraba curiosamente a Javy y Mick. Habían ido al supermercado a buscar algo de helado y chocolate para ver una comedia sentadas en el sofá toda la noche, y el chico las detuvo cuando estaban por buscar el helado—. Tu eres Mick y tú Javy.

—Si, seguro, como ya todos me conocen —dijo Javy con cinismo y dando la vuelta a bajar al primer piso por el helado, pero Mick la detiene.

—¿De donde nos conoces? —preguntó curiosa la rubia.

—Doug me habló de ustedes. Bueno, en realidad, más de ti —dijo mirando a Mick que se sonrojaba levemente.

—Ah, Douglas —sonrió Mick y miró a su amiga que estaba con cara de pocos amigos y ya quería irse. La morena miró a lo lejos esperando que la chica se apurara, pero en vez de eso vio una cabeza rubia cerca de otra de pelo castaño.

“Oh, no”

—Mick, tengo que ir a buscar unos cojines para el cumpleaños de mi mamá.

—Pero el cumple de tu mamá… —no puedo terminar la frase cuando Javy le dio un codazo disimuladamente—. Ok, te espero a la salida.

Javy se fue corriendo y tratando de no ser vista. Una señora de edad la quedó mirando cuando casi choca con ella, pero solo se disculpó y se escondió detrás de unas latas de bebida y miró como Danny y Oliva se acercaban a su amiga y al chico rubio. Se saludaron y Danny, luego de unos minutos se puso a mirar a todos lados, probablemente, buscándola. Y unos ojos azules se posaron sobre ella, o eso pareció… ¿o no?

—Mierda —susurró Javy volteándose y doblando en uno de los pasillos, pero sin mirar chocó con un cuerpo y calló al piso.

—Aush —dijo el chico riendo y tendiéndole la mano para que se levantara. Javy lo miró y la aceptó.

—Yo te conozco —le dijo. Probablemente no era la mejor forma de presentarse pero la caída le afectó.

—Harry Judd, y tú eres Javiera Hernández. ¿O me equivoco?

—No, desgraciadamente no te equivocas —Miró el piso y se fijó que Harry se movió alejándose.

—¿Dónde vas?

—¿No te escapabas de Jones? Si te quedas aquí te va a encontrar.

Javy lo miró y luego sonrió. Bajaron a buscar el helado al primer piso conversando sobre la vida. Harry le contó que Danny no paraba de quejarse por ella desde que llegó del campo, que era la única que no había caído antes sus “encantos” y que
quería hacerle la vida imposible. Además de contarle sobre la banda y cosas así.

—Me tengo que ir. Espero que Jones se haya cansado de buscarte. Creo que quiere solucionar “cosas que quedaron inconclusas”.

—Chao —se despidieron. Javy iba a subir a buscar a Mick. En todo ese tiempo ya deberían haber terminado de conversar. Subió las escaleras pero al llegar donde estaban conversando, solo vio al rubio, Tom y a Olivia conversar acerca de unas corbatas. Se volteo para la salida donde dijo que esperaría a Mick, pero al bajar volvió a chocar.

—Lo siento, lo siento —se disculpo Javy antes de ver quien era. Pero se arrepintió cuando vio a Jones sonriendo—. No, no me disculpo por lo que sea que piensas, ni menos por chocar contigo, así que discúlpame pero tengo cosas que hacer —Y sin más siguió bajando las escaleras. Al llegar abajo se volteó, por curiosidad, a ver a Danny pero el chico se había acercado y estaba tan cerca que podía sentir su respiración.

—Por favor —insiste con los ojos brillantes.

29 de abril de 2010

spring in autumn: chapter twenty three

Javy había estado la mañana buscando sus cosas para que no se le quedaran. Había bajado a desayunar y luego volvió a su habitación a buscar su maleta y lavarse los dientes. Su madre la llamó para bajar y estuvo en la puerta de entrada a los cinco minutos. Aún sabiéndose el camino le tomaba tiempo llegar de un lado al otro de la casa.

—¿Todo listo? —preguntó su madre cuando hubo llegado a su lado. Le pasó la maleta a uno de los mozos y este la subió al maletero de la limosina.

Desde la puerta de la casa los padres de Danny observaban y sonreían. A su lado llegó el moreno pero este permaneció callado y serio mientras los padres de Javy se despedían de ellos. La chica al acercarse a el hizo que cambiara de animo. El chico se despidió de ella y le sonrió mientras ella se volteaba para entrar de las primeras mientras sus padres intercambiaban unas opiniones antes de irse.

—Espera —dijo Jones y la sujeto del brazo antes de que se fuera. Javy lo miró—. Solo quería decirte que…

—¿Qué te perdone? —rió Javy. El chico esbozó una sonrisa pero no negó lo que había dicho la chica.

—Haré que me perdones —le afirmó cuando sus ojos brillaban.

5 segundos.

Sin decir nada más, se acercó lentamente a ella y besó su mejilla suavemente. La chica se ruborizó y ocultó una sonrisa cuando se iba encaminando a la limo a esperar a sus padres.

El viaje había sido corto escuchando música y cuando entró en su habitación parecían que habían pasado años desde que no la veía o escuchaba las conversaciones de la casa vecina, o las pelotitas que siempre caían de la cortina hecha a mano de la señora Ruth, o a Kiara, la perrita de los vecinos de al frente, que jugaba con su plato de comida por todo el patio.

Mick había esperado impaciente al otro día para saber como le había ido a su amiga con su amor platónico, pero Javy no parecía muy enamorada ahora. Y era de esperarse luego de la pelea el día antes del viaje.

—¿Qué, qué? —Preguntó incrédula Mick cuando luego de mucho rogar Javy le dijo lo que le había confesado Danny— Pero… Y… ¿Cómo? Mi no entender —dijo  con la boca abierta de la impresión.

—No lo sé, solo dijo que sus padres estaban en quiebra. Punto —y decidiendo cambiar el tema le preguntó— ¿Qué hiciste estas dos semanas sin mi?

—Bueno… el otro día salimos con mi mamá a comprar ropa y mientras miraba esas chaquetas que están de moda se me calló una y un chico me la recogió y adivina quien era —sonrió Mick.

—¿George Clooney?

—No, mensa. ¿Recuerdas ese chico rubio que estaba con Jones y otros amigos?

—¿Cuál el más chico de todos?

Mick afirmó y sus mejillas se pusieron coloradas.

—Me dijo que me conocía de algún lado, pero no recordaba de donde. Y yo no atiné a decirle nada porque tiene los ojos más hermosos y azules que vi en toda mi vida. ¿Has visto su sonrisa? Espero que no, porque es mío ¿OK?

—Ok, jajaja.

—¿Sigues enojada con Danny ahora? —Mick había caminado sin rumbo por la plaza y Javy la había seguido escuchando su historia.

—No lo se.

La siguiente semana pasó normal. Javy se la había pasado en su casa mirando televisión, escuchando música, tocando guitarra, leyendo o conversando con Mick que la hablaba de bandas y canciones. Las vacaciones seguían siendo normales y tranquilas hasta la siguiente semana. Un mensaje apareció en el Facebook de Javy, era de Olivia. Era extraño. Desde el día antes del viaje no creo que Olivia la haya querido como una amiga.
En el mensaje solo había un link a una página. La curiosidad la hizo ir hasta allí y se encontró con una página donde había unas fotos retocadas de Javy y algunos mensajes con la historia del engaño de Danny. Habían unos cincuenta miembros de la página que Javy ni si quiera conocía, pero que de igual modo se burlaban de ella.

—Son unos estúpidos, no los tomes en cuenta —le dijo Mimi a su amiga que lloraba en su hombro.

—Pero yo no les he hecho nada. No tiene por qué tratarme así —replico la chica secándose las lágrimas y pegándole con furia a un cojín.

—Olvídalos… —y de repente tuvo un idea— ¡Ya, sé! Salgamos a comprar, así te distraes, hemos estado mucho tiempo dentro de cuatro muros.

Ambas chicas estuvieron listas media hora después y salieron al mall a dar una vuelta y ver como estaba el mundo. Se la pasaban muy bien juntas. Se divertían y reían sin motivo alguno como lo hacen cualquiera amigo.