Traducciones

Quiero aclarar que todas las traducciones aquí son hechas a partir de traducciones en inglés, yo no sé coreano, aparte de annyong~ y buing buing, y además no es un traducción literal si no que trato de adaptarla lo mejor posible al sentimiento de la canción para que así se entienda mejor su mensaje.

CUALQUIER CANCIÓN QUE BUSQUEN Y QUE NO LA TENGAN, LA PUEDEN PEDIR. HARÉ LO QUE PUEDA PARA SUBIRLA LO ANTES POSIBLE.

Más abajo puedes buscar las traducciones por grupo. Para algún cantante solista que se encuentre en algún grupo hay que buscar por el nombre del grupo y abajo de éste se encontrarán los integrantes de los que haya traducciones.

Para alguna canción en especial recomiendo usar la herramienta de buscar que está arriba de Bitto (Sí, antes era Jackson y sí, es el del icono xd).

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20 de junio de 2010

Predico un Alboroto 13

—Así que… ¿Qué le vas a decir a Kath o está todo terminado ya? —preguntó Sue cuando iban saliendo de la cabaña.

—Realmente, no tengo idea que decirle. Pero supongo que ya tiene que hacerse una idea por lo de la mañana.

—Ah, si, me dijeron que los escucharon discutiendo —Sue lo miró pero al chico parecía darle lo mismo—. Piensa algo rápido que allí viene.

Ambos miraron a la rubia acercarse a ellos. Iba con una mini falda blanca y un top rosado con unas sandalias y unos lentes, les sonreía y apenas llegó cerca se lanzó a los brazos de Max para abrazarlo y darle un beso —por lo que él corrió la cara— y luego saludó a Sue. La chica no se había dado cuenta de nada. Creía que todo seguía de acuerdo a su plan. Era demasiado inocente y confiaba fácilmente en la gente.
Siguieron en silencio caminando hacia donde se había reunido todo el grupo a la orilla del muelle. Indicaron cuales eran las cabañas de los hombres y cuales las de la mujeres y luego fueron todos a dejar sus maletas. Colin y Max se fueron corriendo antes que todos y eligieron la mejor habitación que en realidad tampoco era demasiado buena. Un camarote que, al parecer, era el único que no parecía caerse con el peso de una pluma. Mientras los otros se quejaban por sus camas. Algunas incluso se cayeron cuando dejaron sus mochilas. Colin y Max salieron después de un rato y anduvieron dando vueltas, mirando el lugar.
Kath se había ido con sus amigas y Sue se había quedado sola en un orilla del muelle con sus pies en el agua. Algunos de los chicos habían ido con ellos, pero la gran mayoría o estaba nadando y tirándoles agua o estaba jugando a la pelota en la cancha de futbol detrás de las cabañas.

Colin y Max se había ido al muelle pero no llevaban nada con ellos, solo el celular de Colin.

—¿Sabes?… acá no hay señal —dijo con su brazo al aire y moviéndolo en busca de señal.

—Estamos en medio del campo ¿Cómo esperas que haya señal en medio del campo?

—Un milagro, obra del espíritu santo ¿Tal vez? —se encogió de hombros, rendido.

—Esperemos eso.

—Oye, Max, supongo que ahora que tú y Kath terminaron hablarás con Sue.

—Supongo… y espero que ella lo sepa.

—¿Ella quién?

—Kath.

—¿Kath no sabe que terminaron? ¿Cómo es eso?

—A lo mejor, en realidad nunca comenzamos, por lo tanto nunca terminamos.

—¿Así que… Sue lo sabe?

—Hace un rato de lo dije y ya sabes por qué —Max le golpeó el hombro.

Colin se puso a reír.

—Soy bueno para juntar a la gente. Lo sé —Se hizo el importante mientras se ponía sus lentes.

Ellos seguían caminando hacia los chicos del lago. Max buscó a Sue entre el grupo que se reía, pero ella no estaba allí. Kath lo saludó y le lanzó un beso, pero Colin le pegó en el hombro antes de que respondiera.

—Ignórala.

Max la miró mientras las demás chicas se volteaban a mirarlo. Kath seguía saltando, pero Max la ignoró y miró hacia el lado y encontró a Sue sentada sola mirando a los chicos bañándose.

—¿Crees que Kath se enojaría si me fuera con Sue en vez de ella?

—Creo que la humillarías.

—¿Eso es bueno o malo?

Colin se encogió de hombros y sonrió. Ambos comenzaron a correr donde Sue y ella se volteó a mirarlos, preguntándose por qué iba con ella si nadie quería estar a su lado. Olvidó en todo lo que había estado pensando y se secó las lágrimas mientras les entregaba una sonrisa a sus amigos. Colin había bajado la velocidad, pero Max seguía corriendo y eso la preocupo.

—¡No, Max! ¡No quiero mojarme!

Pero ya fue tarde porque ambos estaban empapados y a un lado del muelle, saliendo de la vista de todos. Ella no era una experta nadando y le costó un poco salir a la superficie y Max la ayudó. Una de sus manos estaba aferrada a su cintura y la otra se movía como un pez veloz saliendo de las profundidades.

—Max, te odio —tosió con dificultad la morena, sujetándose de uno de los soportes del muelle.

—Sabes que eso no es verdad —le sonrió Max, demasiado cerca como para ser un amigo— Me amas.

Sue había abierto la boca para decir algo, pero la última frase la había tomando por sorpresa.

5 de mayo de 2010

spring in autumn: chapter twenty six

Habían pasado dos semanas más. No me atrevía a salir de la casa después de que un chico en la calle empezó a insultarme por la historia que estaba en la página Web. Ni si quiera lo conocía. Pero de igual modo me afectó y no quise salir más.

El día había estado hermoso y yo me había quedado en la terraza a mira al paisaje y la puesta de sol. Escuché la reja del patio trasero abrirse y luego vi la cabeza rubia de Mick correr hasta el árbol donde ambas compartimos miles de historias cuando niñas. Ella venía feliz, demasiado feliz. Fui hasta la esquina de la terraza y saqué de detrás de unas plantas una escalera que ocupaban en caso de emergencia, o cuando la puerta de adelante estaba cerrada y se quedaba alguien afuera. O en casos más excepcionales en que era tanta la emoción que no podía esperar a que le abrieran la puerta y entraba corriendo al patio a gritarle hacia el balcón.

—¡Adivina donde vamos hoy! —me gritó rebosante de alegría Mimi, mientras subía por la escalera de cuerdas.

—¿A dormir? —le pregunté. Hoy teníamos una pijamaza y teníamos programada ya dos películas y un CD de Lady Gaga esperando en la radio.

—No, mensa. Te tengo un increíble noticia —Mick sonrió y puso sus manos sobre mis hombros mirándome emocionada a los ojos—. Dougie me invitó a una fiesta a su casa… ¡Hoy! Y tú irás conmigo —Entró a la casa y atravesó el pequeño pasillo hacia mi habitación—. ¡Vamos! ¿Qué esperas? Tengo que decidir que ponerme —Se escuchó la mochila tocar el piso y luego la voz apagada de Mick mientras sacaba prendas de vestir.

¿Una fiesta? ¿En casa de Douglas, alias mejor amigo de Danny Jones? ¿Acaso estaba loca?

—Espera un segundo —le dije apoyada en el marco de mi puerta—. Yo no pienso ir a esa fiesta. Jones estará allí. ¡No puedo verlo!

—No estará —dijo Mick mientras tiraba su polera a la cama y corría a Javy de la puerta para cerrarla—. Tom me dijo que estaba enfermo.

—¿Desde cuando eres tan amiga de Tom? ¿Y Dougie invitándote a una fiesta? ¿Qué pasó esta semana que me perdí?

—Bueno, primero no has salido de tu casa. Segundo, resulta que mi madre y la de Tom se conocen porque ambas van al club literario. Y tercero, Tom fue a una de esas reuniones y yo no me quería aburrir y dimos unas vueltas y nos juntamos con Dougie. ¡La pasamos genial! Y Dougie me invitó a su fiesta y dijo que te invitara también.

—¿Se acuerda de mi?

—Claro, dice que le caíste súper bien. No tengo idea cuando se conocieron ustedes, pero eso me dijo.

—¿Se llama Dougie? —dije preguntándomelo más para mi misma. No recordaba su nombre, solo que él me apoyó ese día que enfrenté a Olivia… y terminé despedazada.

—Pff, en realidad de llama Douglas Lee Poynter.

La miré con el ceño fruncido. Era un psicópata, incluso ya se sabía su nombre completo.

—Tom me lo dijo —acotó mientras se ponía colorada—. Toma —Me tiró un vestido plateado, corto y con unos pequeños tirantes.

—¿Y esto?

—Lo pedí prestado, pero te quedará genial —dijo cuando se puso de pié y se estiraba su vestido azul metálico. Era hermoso. Sus zapatos eran unos tacos negros— ¿Y? —se dio una vuelta y dio una reverencia.

—Te ves hermosa —le sonreí—. Pero no entiendo por qué los vestidos.

—No vas a creer que es solo una fiesta así no más. Son los quince de Jazmine.

—¿Jazmine?

—La hermana de Douglas. Tiene nuestra edad. Y ponte luego el vestido.

—Solo son las —miré mi reloj—. Ocho.

—La fiesta empezó recién, tenemos que llegar como en una hora máximo.

—¿Por qué tan temprano?

—Tenemos que cantarle el feliz cumpleaños, después viene la fiesta. Tenemos que
llegar a cantarle. Así lo apreciará más.

La miré incrédula. Nunca había escuchado hablar de Jazmine. No la conocía y apenas conocía a su hermano y a Tom. Ni si quiera puedo decir que conozco a Danny, estaré rodeada de extraños en una fiesta donde probablemente todos conocen a Olivia.

—Nos vamos a divertir —me sonrió Mimi dándome su apoyo.

Luego de una media hora me encontraba mirándome al espejo. Tenía sombra de ojos negra y el pelo enrulado tomado en un elegante moño que dejaba uno que otro pelo suelto. Mi collar de la buena suerte, aunque en realidad no tanto. Es una cadena negra con un delfín que mi mamá me regalo y nunca me lo quito, supuestamente los delfines traen suerte. Pero no se si es por eso la suerte que me viene o solo… nací así, coincidencias tal vez que mi animal favorito sea ese… con la lechuza, pero eso es otro historia. Tenía mi brazalete con mi nombre en mi muñeca derecha y en la izquierda una pulsera plateada. El vestido era hermoso, pero prefería como se veía en la percha antes que en mí, incluso después que Mick me dijo que me quedaba hermoso. Los tacos me molestaban un poco, supongo que no estoy acostumbrada a unos zapatos tan delicados. Su pelo estaba enrulado suelto a los lados y traía un collar hermoso negro y unas pulseras plateadas. Su maquillaje tenía una sombra plateada y los labios rosados.

—Todavía no tengo idea como voy a bajar la escalera con estas cosas —dije levantando un pie y mostrándole los tacos.

—Te los sacas y te los pones luego.

Mick iba saliendo del cuarto cuando escuchó las pisadas subir por la escalera.

"Oh oh"



Como plus:
El vestido de Mick sería como este y el de Javy algo así.

4 de mayo de 2010

spring in autumn: chapter twenty five

La chica miró sus ojos y creyó perderse en el tiempo. Afirmó con la cabeza. Ambos caminaron por los pasillos hasta un lugar donde no había mucha gente. Danny seguía con su mano sobre la de ella, pero la chica no opuso resistencia.

No había gente a su alrededor. Danny miró su mano entrelazada con la de Javy, y sus mejillas subieron de color y las aparto con la cabeza abajo.

—¿Cómo está tu novia? —preguntó cínicamente Javy sonriéndole.

—Sabes que no es mi novia.

—Pero ella no lo sabe.

—¿Y que tiene? ¿Acaso estás celosa? —soltó derepente Danny. La chica lo miró unos segundos buscando algo que reflejaran sus ojos. Él estaba cansado. Cansado que siempre lo molestara. De que no entendiera por qué las cosas estaban así. Pero ella lo entendía, solo que no le gustaba y forma de expresarlo era así.

Danny suspiró el aire que había aguantado esperando la respuesta que nunca llegó.

—No se que hacer —susurró.

—Cobarde —le dijo Javy.

Danny la miró molesto. ¡Ella era imposible! Estaba bajando la barrera frente a ella, diciéndole lo que le pasaba, pero ella incluso así no podía ser amable.

—Dile la verdad —agregó la chica cruzándose de brazos haciéndolo sonar mucho más fácil de lo que era. Pero… ¿Era así de difícil?

—No puedo.

—¡Es tán fácil como suena! ¡Ya deja de ser tan orgulloso y acéptalo!

—No vine a hablar contigo de eso.

—Y yo no vine a hablar contigo, en todo caso —La morena se volteó para ir a la salida.

—Javy… —le dijo Danny haciendo que ella se girara a unos 3 metros de él—.

—Vamos, ve y díselo.

—¿Esa es la única forma de que no estés enojada conmigo?

—Esa es una forma de que me dé cuenta que no eres el chico que siempre pensé que eras…

Sus ojos podían expresar la desilusión que le causaba. Danny la miró y agachó la mirada. No iba a decirle la verdad y eso era lo único que tenía que saber. Olivia caminaba unos pasillos más lejos con Tom. Danny la miró. La miró queriéndole decir lo que en realidad pensaba, pero era demasiado cobarde para hacerlo. Javy dio la vuelta y se dirigió a la salida.

—¿Qué pasa? —le preguntó su amiga cuando se encontraron en la salida y Javy tenían los ojos llorosos.

—Jones es un idiota, eso pasa.

2 de mayo de 2010

spring in autumn: chapter twenty four

—¡Hey! A ustedes las conozco —dijo un muchacho rubio, de ojos marrones que miraba curiosamente a Javy y Mick. Habían ido al supermercado a buscar algo de helado y chocolate para ver una comedia sentadas en el sofá toda la noche, y el chico las detuvo cuando estaban por buscar el helado—. Tu eres Mick y tú Javy.

—Si, seguro, como ya todos me conocen —dijo Javy con cinismo y dando la vuelta a bajar al primer piso por el helado, pero Mick la detiene.

—¿De donde nos conoces? —preguntó curiosa la rubia.

—Doug me habló de ustedes. Bueno, en realidad, más de ti —dijo mirando a Mick que se sonrojaba levemente.

—Ah, Douglas —sonrió Mick y miró a su amiga que estaba con cara de pocos amigos y ya quería irse. La morena miró a lo lejos esperando que la chica se apurara, pero en vez de eso vio una cabeza rubia cerca de otra de pelo castaño.

“Oh, no”

—Mick, tengo que ir a buscar unos cojines para el cumpleaños de mi mamá.

—Pero el cumple de tu mamá… —no puedo terminar la frase cuando Javy le dio un codazo disimuladamente—. Ok, te espero a la salida.

Javy se fue corriendo y tratando de no ser vista. Una señora de edad la quedó mirando cuando casi choca con ella, pero solo se disculpó y se escondió detrás de unas latas de bebida y miró como Danny y Oliva se acercaban a su amiga y al chico rubio. Se saludaron y Danny, luego de unos minutos se puso a mirar a todos lados, probablemente, buscándola. Y unos ojos azules se posaron sobre ella, o eso pareció… ¿o no?

—Mierda —susurró Javy volteándose y doblando en uno de los pasillos, pero sin mirar chocó con un cuerpo y calló al piso.

—Aush —dijo el chico riendo y tendiéndole la mano para que se levantara. Javy lo miró y la aceptó.

—Yo te conozco —le dijo. Probablemente no era la mejor forma de presentarse pero la caída le afectó.

—Harry Judd, y tú eres Javiera Hernández. ¿O me equivoco?

—No, desgraciadamente no te equivocas —Miró el piso y se fijó que Harry se movió alejándose.

—¿Dónde vas?

—¿No te escapabas de Jones? Si te quedas aquí te va a encontrar.

Javy lo miró y luego sonrió. Bajaron a buscar el helado al primer piso conversando sobre la vida. Harry le contó que Danny no paraba de quejarse por ella desde que llegó del campo, que era la única que no había caído antes sus “encantos” y que
quería hacerle la vida imposible. Además de contarle sobre la banda y cosas así.

—Me tengo que ir. Espero que Jones se haya cansado de buscarte. Creo que quiere solucionar “cosas que quedaron inconclusas”.

—Chao —se despidieron. Javy iba a subir a buscar a Mick. En todo ese tiempo ya deberían haber terminado de conversar. Subió las escaleras pero al llegar donde estaban conversando, solo vio al rubio, Tom y a Olivia conversar acerca de unas corbatas. Se volteo para la salida donde dijo que esperaría a Mick, pero al bajar volvió a chocar.

—Lo siento, lo siento —se disculpo Javy antes de ver quien era. Pero se arrepintió cuando vio a Jones sonriendo—. No, no me disculpo por lo que sea que piensas, ni menos por chocar contigo, así que discúlpame pero tengo cosas que hacer —Y sin más siguió bajando las escaleras. Al llegar abajo se volteó, por curiosidad, a ver a Danny pero el chico se había acercado y estaba tan cerca que podía sentir su respiración.

—Por favor —insiste con los ojos brillantes.

29 de abril de 2010

spring in autumn: chapter twenty three

Javy había estado la mañana buscando sus cosas para que no se le quedaran. Había bajado a desayunar y luego volvió a su habitación a buscar su maleta y lavarse los dientes. Su madre la llamó para bajar y estuvo en la puerta de entrada a los cinco minutos. Aún sabiéndose el camino le tomaba tiempo llegar de un lado al otro de la casa.

—¿Todo listo? —preguntó su madre cuando hubo llegado a su lado. Le pasó la maleta a uno de los mozos y este la subió al maletero de la limosina.

Desde la puerta de la casa los padres de Danny observaban y sonreían. A su lado llegó el moreno pero este permaneció callado y serio mientras los padres de Javy se despedían de ellos. La chica al acercarse a el hizo que cambiara de animo. El chico se despidió de ella y le sonrió mientras ella se volteaba para entrar de las primeras mientras sus padres intercambiaban unas opiniones antes de irse.

—Espera —dijo Jones y la sujeto del brazo antes de que se fuera. Javy lo miró—. Solo quería decirte que…

—¿Qué te perdone? —rió Javy. El chico esbozó una sonrisa pero no negó lo que había dicho la chica.

—Haré que me perdones —le afirmó cuando sus ojos brillaban.

5 segundos.

Sin decir nada más, se acercó lentamente a ella y besó su mejilla suavemente. La chica se ruborizó y ocultó una sonrisa cuando se iba encaminando a la limo a esperar a sus padres.

El viaje había sido corto escuchando música y cuando entró en su habitación parecían que habían pasado años desde que no la veía o escuchaba las conversaciones de la casa vecina, o las pelotitas que siempre caían de la cortina hecha a mano de la señora Ruth, o a Kiara, la perrita de los vecinos de al frente, que jugaba con su plato de comida por todo el patio.

Mick había esperado impaciente al otro día para saber como le había ido a su amiga con su amor platónico, pero Javy no parecía muy enamorada ahora. Y era de esperarse luego de la pelea el día antes del viaje.

—¿Qué, qué? —Preguntó incrédula Mick cuando luego de mucho rogar Javy le dijo lo que le había confesado Danny— Pero… Y… ¿Cómo? Mi no entender —dijo  con la boca abierta de la impresión.

—No lo sé, solo dijo que sus padres estaban en quiebra. Punto —y decidiendo cambiar el tema le preguntó— ¿Qué hiciste estas dos semanas sin mi?

—Bueno… el otro día salimos con mi mamá a comprar ropa y mientras miraba esas chaquetas que están de moda se me calló una y un chico me la recogió y adivina quien era —sonrió Mick.

—¿George Clooney?

—No, mensa. ¿Recuerdas ese chico rubio que estaba con Jones y otros amigos?

—¿Cuál el más chico de todos?

Mick afirmó y sus mejillas se pusieron coloradas.

—Me dijo que me conocía de algún lado, pero no recordaba de donde. Y yo no atiné a decirle nada porque tiene los ojos más hermosos y azules que vi en toda mi vida. ¿Has visto su sonrisa? Espero que no, porque es mío ¿OK?

—Ok, jajaja.

—¿Sigues enojada con Danny ahora? —Mick había caminado sin rumbo por la plaza y Javy la había seguido escuchando su historia.

—No lo se.

La siguiente semana pasó normal. Javy se la había pasado en su casa mirando televisión, escuchando música, tocando guitarra, leyendo o conversando con Mick que la hablaba de bandas y canciones. Las vacaciones seguían siendo normales y tranquilas hasta la siguiente semana. Un mensaje apareció en el Facebook de Javy, era de Olivia. Era extraño. Desde el día antes del viaje no creo que Olivia la haya querido como una amiga.
En el mensaje solo había un link a una página. La curiosidad la hizo ir hasta allí y se encontró con una página donde había unas fotos retocadas de Javy y algunos mensajes con la historia del engaño de Danny. Habían unos cincuenta miembros de la página que Javy ni si quiera conocía, pero que de igual modo se burlaban de ella.

—Son unos estúpidos, no los tomes en cuenta —le dijo Mimi a su amiga que lloraba en su hombro.

—Pero yo no les he hecho nada. No tiene por qué tratarme así —replico la chica secándose las lágrimas y pegándole con furia a un cojín.

—Olvídalos… —y de repente tuvo un idea— ¡Ya, sé! Salgamos a comprar, así te distraes, hemos estado mucho tiempo dentro de cuatro muros.

Ambas chicas estuvieron listas media hora después y salieron al mall a dar una vuelta y ver como estaba el mundo. Se la pasaban muy bien juntas. Se divertían y reían sin motivo alguno como lo hacen cualquiera amigo.


28 de marzo de 2010

spring in autumn: chapter twenty two

Mimi, te dedico este capitulo porque... no tengo idea por qué, pero va para tí. Te había dicho que iba a subir capitulo de las dos novelas y aquí están, aunque sea dos días atrasado. Es que ya sabes que me distraigo con todo. Además despues de conocer a Chris Drew, me dió por ver sus videos, así que termino de ver unos y sigo escribiendo para subir capitulo mañana. Ai lo yu ♥ (Sube cap en la tuya que me dejaste intrigada. Quiero saber que va a pasar con... Junior xD)


Cinco días. Cuatro días. Tres días. Dos días. Un día. Once horas.

Danny Jones estaba acostado en su cama mirando el techo. Jugaba con un cojín en sus manos lazándolo al aire y sosteniéndolo unos segundos para lanzarlo otra vez. Los últimos días parecían no acabar nunca. Javy no lo había mirado y lo había ignorándolo en todas las ocasiones que pudo. Ahora estaba a solo horas de volver a la ciudad y él se encontraba tirando un cojín por los aires. Sentía que no era bueno para nada últimamente, todo lo hacía mal o le salía mal. Al parecer el mundo estaba en contra de que su vida fuera bien. Pero Danny no se iba a rendir. Eran la una de la mañana, pero él no tenía sueño y estaba decidido por arreglar las cosas esta vez.

Un paseo por el campo podría haber sonado aburrido antes, pero Javy había cambiando de parecer al salir a las seis de la mañana y mirar el paisaje soleado, tranquilo y  fresco con la suave brisa matutina. Era todo relajante, sereno y hermoso que comenzaba a preguntarse cómo podía haber pensando que esto era aburrido. Era un lugar para pensar o dejar de pensar y olvidarse de todo, porque en un lugar así reinaba la calma y dudaba que algo la hiciera enfadar con una vista así para contemplar. Caminó rodeando la cerca y llegó hasta un prado verde, en el fondo se podía ver el río. El agua sonaba tranquila. Sintió una mano en su hombro que la hizo saltar del susto y se volteó a mirar al moreno que sonreía. Probablemente se estaba aguantando la risa, pero no iba a reír para no hacerla enfadar.

—Si quieres puedes reírte —le dijo la muchacha y caminó para volver a la casa de campo. El chico la acompañó.

—No sabía que te gustaba pasear —dijo sonando amigable de repente.

—No sabía que te interesaba algo de mí.

—Si me interesas.

Javy lo miró y se echó a reír. Danny la miró pero no dijo nada. Javy se burlaba constantemente de él y ya no le creía que era lo que decía, por lo que siempre contraatacaba molestándola también. Era el juego que estaba jugando ahora.

—¿Que pasó, Jones? ¿Te quedaste sin habla ahora?

—No, pero... olvídalo. ¿Para qué me molesto en hablarte si te reirás de mí?

—Tú empezaste.

—Tal vez... Ya te dije que lo siento ¿no?

—Si, ya lo has hecho unas tres veces, pero eso no va a cambiar el hecho de que te reíste en mi cara.

—Perdón.

—Eso también lo has dicho.

Danny ya no sabía que más hacer para disculparse. Le había dicho lo que en realidad había pasado, pero ella seguía enojada y parecía que no iba a cambiar de opinión. Tal vez así deberían ser las cosas. Tal vez no deberían estar juntos.

—Mira, Danny, se que ya no sabes que hacer. ¿Pero te doy un consejo? —El chico la miró esperando la respuesta— Me gusta la sinceridad... con todos. No se si me entiendes.

—Entiendo.

—Me gusta —le sonrió y Danny por un minuto creyó haber escuchado "Me gustas".

—A mi también —y cayó en cuenta de lo que había dicho ella. Pero Javy solo le sonrió y corrió lo que le quedaba para llegar a la cabaña.

—Esta chica me está volviendo loco —sujeto su cabeza con sus manos y miro el cielo despejado. Casi podía ver el perfil de una chica en una de las nubes, pero ya pensaba que era solo obsesión.

Seis horas, para que acabara su oportunidad. Solo seis horas.

27 de marzo de 2010

Predico un Alboroto 12


Por más que estuviera enojada, y a la vez desilusionada, no podía negar que estar entre sus brazos era la mejor sensación que podía sentir. Era cálido, cariñoso y a la vez tierno. Pero no era de ella. Por lo que se separo de él antes de comenzar a sentir que no podía deshacerse de su cariño.
—Max, lo siento.
El chico la miró y termino de secar las lágrimas de la chica.
—No lo sientas. Soy yo él que ha estado actuando como un tonto.
La chica lo miró sin entender lo que quería decir. Para ella él solo se comportaba como un chico rebelde, el mismo que había conocido desde el comienzo. El chico que tenía a la mitad del instituto a sus pies y por el que soltaban suspiros cada vez que lo veían pasar con su naturalidad. El no se daba cuenta de eso. No. El nunca se daría cuenta de todo lo que pasaba a su alrededor, por solo una razón. A el no le importaba lo que pensaran de él. Siempre estaba metido en su mundo, y cuando tenía una idea en su cabeza nadie podía sacarlo de allí.
—¿Que quieres decir? —se encontró preguntando Sue.
El chico miró el lago y la hermosa vista que no había dudado que tendría. La brisa de la mañana hizo que su pelo revoloteara frente a sus ojos, sus verdes ojos. Su soltó un suspiro y miró al chico a su lado mientras este mordía su labio y comenzaba a relatar algo que no imagino que diría.
—Fue mi culpa desde el primer momento. Kath me dijo que tú estabas enamorada de mí, porque se lo habías dicho. No puedo negar que Kath es hermosa —continuo sonrojándose—, pero yo no la quiero a ella. En realidad, no se ni si quiera que es lo que quiero. Pero de algo estoy seguro, y que no es esto. No quiero estar jugando con los sentimientos de las personas, en especial de ti —dijo mirándola a los ojos—. Me dijo que la mejor forma para que te olvidaras de mi era verme con otra persona. Supongo que yo le gustaba y no tenía otra escusa para hablarme. Y como yo soy tan estúpido accedí.
—Así que... ese era su plan.
—Entiendo si no quieres hablarme más.
—No, ¿como no voy a querer hablarte? —Sue sonrío—. Eres el mejor amigo que nunca tuve, ¿recuerdas? Y bueno, si era verdad que me gustabas, pero no estaba enamorada.
—Lo se, nunca creí que estuvieras enamorada.
—Entonces, te gusta divertirte —Sue lo miró picara mientras elevaba sus cejas—. Andabas besándote con Kath por allí y por allá.
—Al decirlo así me hace pensar.
La cara de Max pasó a ser de tristeza o tal vez de desilusión en si mismo.
—Lo hubiera esperado —acoto Sue en un susurro—. Ya que nos estamos confesando yo también tengo algo que decir.
Max la miró con el ceño fruncido.
—¡Nunca creía que tuviera una amiga tan zorra!
Max soltó una risa y Sue lo acompaño.
—Y yo nunca pensé que pudieras hablar así.
—Estamos en confianza —sonrió—. Además, siempre sospeche de Kath, nunca sonaba como si estuviera hablando en serio. Tal vez haya sido mi error el presentártela.
—Tal vez las cosas pasan porque tienen que pasar. De igual forma nos hubiéramos conocido.
—Lo sé, pero al menos...
La voz de Sue se apago en un susurro mientras miraba el agua calmada. Siempre calmada a menos que algo, o alguien viniera a moverla, a cambiar su rumbo.
—Olvídalo.
—¿Qué tiene todo el mundo que nunca termina sus frases? —gritó Max desesperado. Sue lo miró y se encogió de hombros con una sonrisa.

8 de marzo de 2010

spring in autumn: chapter twenty

Lo único bueno que iba quedando en esa casa era que tenía conexión a Internet y cable. Pero eso no tapada el hecho de que tenía que convivir con él. Su rostro podía aparecer mientras daba una vuelta por el lugar, o hasta colarse en sus sueños donde no debería permanecer, pero lo hacía de todos modos.

Ese día había estado paseándose buscando un lugar tranquilo para leer. Había dado vueltas por el segundo piso. Los balcones tenían una hermosa vista, pero luego de unos minutos volvía a investigar. Salió por el patio, se sentó cerca de la valla y continuó con el libro. Había escuchado unos pasos pero no quitó la vista de su libro. Cuando el libro llegó a su fin se levantó. No había nadie cerca, pero podía escuchar las aguas del río correr libremente. La curiosidad la mataba. Se preguntaba si Jones estaría en el mismo lugar leyendo, o haciendo cualquier otra cosa. Caminó hasta el río y lo rodeó hasta que puso ver la silueta del chico. El la escuchó y miró de inmediato. Javy no supo que hacer, y solo atinó a sonreír y saludarlo con la mano. El le devolvió la sonrisa y también la saludo.

"Estúpida, estúpida, estúpida" Se dijo Javy dando la vuelta y volviendo a la casa.

Tendría que estar enojada con él. Lo sabía. Pero no era de enojarse mucho tiempo, no podía. Y Danny no había sido malo con ella últimamente... en realidad, era amable y simpático. Aunque ella lo tratara como basura cada vez que se veían. El había respondido sus insultos riéndose de ella, pero ahora solo la ignoraba, daba media vuelta y salía de su vista.

Ya solo faltaba una semana de continua tortura y Javy seguía tan cansada de ver a Jones como él de esperar que ella le diera otra sonrisa como aquel día cerca del río. Solo la había tomado desprevenida, se repetía en la cabeza Danny, eso o iba a pasar otra vez, pero ya no era tanto el enojo como el comienzo. Lo había visto cuando en la mesa, a la hora de desayuno, almuerzo o cena, ella no lo miraba despreciablemente o se quejaba de cosas de la comida o algo parecido, si no que ya lo ignoraba y de repente la sorprendía mirándolo.

Esa tarde ella lo había ignorado al pasar junto a él en la sala de estar, y el chico se había estado decidiendo en hablarle, supo que ese era su momento. Ella seguiría esquivándolo o lo miraría y escucharía. Esperaba que fuera la segunda opción.

—Javy, tengo algo que decirte.

La detuvo sosteniéndola por el brazo, la chica no se volteó, pero se detuvo mirando la puerta por la que había pensado salir.

—Dime —se volteó para mirarlo a los ojos. Mala idea. Esos ojos azules la derretían, la hacían desconcentrarse. Danny le sonrió. Terrible idea. Ya ni si quiera recordaba por que estaba allí.

—Quería explicarte... Ese día en la cafetería...

Javy se acordó de lo que hablaba. No quería recordarlo. Era la razón para que no le hablara. ¿Que podía explicar?

—Yo nunca dije nada malo de ti. Olivia... no es que mintiera, solo dio a entender otras cosas.

—Entonces explícame... ¿Por qué no me dijiste que tú eras mi amigo secreto? ¿Por qué le pagaste a Drew para que se hiciera pasar por mi amigo secreto? ¿Tan "fea, aburrida, cerebrito, pobre y sin encanto" soy como para que te avergüences de ser mi amigo secreto?

—No me avergüenza haber sido tu amigo secreto —le sonrió—. Y no eres fea, aburrida, cerebrito y sin encanto. Eres linda, divertida, inteligente y simpática.

—Eso no hará que te perdone —le respondí antes su "cumplido".

—Es cierto, ¿por qué no me crees?

—¿Por qué tendría que creerte? Te reíste de mí, de mi familia, de mi casa.

Jones se había quedado callado mirándola. No hacía nada solo... miraba. Javy se estaba cansando de esperar he iba a dar media vuelta cuando Danny lo soltó todo.

—Temía que Olivia le fuera a decir a todos que mi familia estaba en quiebra —Javy lo miró sorprendida por la respuesta tan sincera—. Es cierto. Soy demasiado orgulloso como para aceptarlo y no quería que todos se rieran de mí. Sé que no debí aceptar lo que dijo Olivia. Yo no me reí de ti. Nunca dije que tú no merecieras un regalo. Todo lo que recibiste fue de mi parte, no de Drew. Olivia no lo sabe. Estaba con su padre cuando me preguntó si te iba a regalar algo y le dije que no sabía. Su padre dijo que no merecías un regalo y yo no respondí nada, ella tuvo que pensar que yo aceptaba lo que decía. Por dentro estuve a punto de insultarlo, pero eso sería decirle adiós a la beca que me estaba ofreciendo, solo por hacer feliz a su hija.

—Wow, yo... —pero Danny la calló y siguió hablando.

—Tampoco me reía de tu casa. Olivia si lo hizo y solo sonreí, me reía de ella. El día de la cena no llegué quejándome de que te había dado mi chaqueta, solo dije que hacía frío. No quise ir a buscarla porque quería que tú la tuvieras.

Javy lo miró sintiendo un nudo en la garganta. Había sido muy estúpida. Ahora había cambiando todo, pero seguía sin tener una razón para haberla dejado como una tonta. Se volteó y salió de la sala dejando a un Danny confundido.