Traducciones
Quiero aclarar que todas las traducciones aquí son hechas a partir de traducciones en inglés, yo no sé coreano, aparte de annyong~ y buing buing, y además no es un traducción literal si no que trato de adaptarla lo mejor posible al sentimiento de la canción para que así se entienda mejor su mensaje.
CUALQUIER CANCIÓN QUE BUSQUEN Y QUE NO LA TENGAN, LA PUEDEN PEDIR. HARÉ LO QUE PUEDA PARA SUBIRLA LO ANTES POSIBLE.
Más abajo puedes buscar las traducciones por grupo. Para algún cantante solista que se encuentre en algún grupo hay que buscar por el nombre del grupo y abajo de éste se encontrarán los integrantes de los que haya traducciones.
Para alguna canción en especial recomiendo usar la herramienta de buscar que está arriba de Bitto (Sí, antes era Jackson y sí, es el del icono xd).
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28 de marzo de 2010
spring in autumn: chapter twenty two
Cinco días. Cuatro días. Tres días. Dos días. Un día. Once horas.
Danny Jones estaba acostado en su cama mirando el techo. Jugaba con un cojín en sus manos lazándolo al aire y sosteniéndolo unos segundos para lanzarlo otra vez. Los últimos días parecían no acabar nunca. Javy no lo había mirado y lo había ignorándolo en todas las ocasiones que pudo. Ahora estaba a solo horas de volver a la ciudad y él se encontraba tirando un cojín por los aires. Sentía que no era bueno para nada últimamente, todo lo hacía mal o le salía mal. Al parecer el mundo estaba en contra de que su vida fuera bien. Pero Danny no se iba a rendir. Eran la una de la mañana, pero él no tenía sueño y estaba decidido por arreglar las cosas esta vez.
Un paseo por el campo podría haber sonado aburrido antes, pero Javy había cambiando de parecer al salir a las seis de la mañana y mirar el paisaje soleado, tranquilo y fresco con la suave brisa matutina. Era todo relajante, sereno y hermoso que comenzaba a preguntarse cómo podía haber pensando que esto era aburrido. Era un lugar para pensar o dejar de pensar y olvidarse de todo, porque en un lugar así reinaba la calma y dudaba que algo la hiciera enfadar con una vista así para contemplar. Caminó rodeando la cerca y llegó hasta un prado verde, en el fondo se podía ver el río. El agua sonaba tranquila. Sintió una mano en su hombro que la hizo saltar del susto y se volteó a mirar al moreno que sonreía. Probablemente se estaba aguantando la risa, pero no iba a reír para no hacerla enfadar.
—Si quieres puedes reírte —le dijo la muchacha y caminó para volver a la casa de campo. El chico la acompañó.
—No sabía que te gustaba pasear —dijo sonando amigable de repente.
—No sabía que te interesaba algo de mí.
—Si me interesas.
Javy lo miró y se echó a reír. Danny la miró pero no dijo nada. Javy se burlaba constantemente de él y ya no le creía que era lo que decía, por lo que siempre contraatacaba molestándola también. Era el juego que estaba jugando ahora.
—¿Que pasó, Jones? ¿Te quedaste sin habla ahora?
—No, pero... olvídalo. ¿Para qué me molesto en hablarte si te reirás de mí?
—Tú empezaste.
—Tal vez... Ya te dije que lo siento ¿no?
—Si, ya lo has hecho unas tres veces, pero eso no va a cambiar el hecho de que te reíste en mi cara.
—Perdón.
—Eso también lo has dicho.
Danny ya no sabía que más hacer para disculparse. Le había dicho lo que en realidad había pasado, pero ella seguía enojada y parecía que no iba a cambiar de opinión. Tal vez así deberían ser las cosas. Tal vez no deberían estar juntos.
—Mira, Danny, se que ya no sabes que hacer. ¿Pero te doy un consejo? —El chico la miró esperando la respuesta— Me gusta la sinceridad... con todos. No se si me entiendes.
—Entiendo.
—Me gusta —le sonrió y Danny por un minuto creyó haber escuchado "Me gustas".
—A mi también —y cayó en cuenta de lo que había dicho ella. Pero Javy solo le sonrió y corrió lo que le quedaba para llegar a la cabaña.
—Esta chica me está volviendo loco —sujeto su cabeza con sus manos y miro el cielo despejado. Casi podía ver el perfil de una chica en una de las nubes, pero ya pensaba que era solo obsesión.
Seis horas, para que acabara su oportunidad. Solo seis horas.
27 de marzo de 2010
Predico un Alboroto 12
Por más que estuviera enojada, y a la vez desilusionada, no podía negar que estar entre sus brazos era la mejor sensación que podía sentir. Era cálido, cariñoso y a la vez tierno. Pero no era de ella. Por lo que se separo de él antes de comenzar a sentir que no podía deshacerse de su cariño.
—Max, lo siento.
El chico la miró y termino de secar las lágrimas de la chica.
—No lo sientas. Soy yo él que ha estado actuando como un tonto.
La chica lo miró sin entender lo que quería decir. Para ella él solo se comportaba como un chico rebelde, el mismo que había conocido desde el comienzo. El chico que tenía a la mitad del instituto a sus pies y por el que soltaban suspiros cada vez que lo veían pasar con su naturalidad. El no se daba cuenta de eso. No. El nunca se daría cuenta de todo lo que pasaba a su alrededor, por solo una razón. A el no le importaba lo que pensaran de él. Siempre estaba metido en su mundo, y cuando tenía una idea en su cabeza nadie podía sacarlo de allí.
—¿Que quieres decir? —se encontró preguntando Sue.
El chico miró el lago y la hermosa vista que no había dudado que tendría. La brisa de la mañana hizo que su pelo revoloteara frente a sus ojos, sus verdes ojos. Su soltó un suspiro y miró al chico a su lado mientras este mordía su labio y comenzaba a relatar algo que no imagino que diría.
—Fue mi culpa desde el primer momento. Kath me dijo que tú estabas enamorada de mí, porque se lo habías dicho. No puedo negar que Kath es hermosa —continuo sonrojándose—, pero yo no la quiero a ella. En realidad, no se ni si quiera que es lo que quiero. Pero de algo estoy seguro, y que no es esto. No quiero estar jugando con los sentimientos de las personas, en especial de ti —dijo mirándola a los ojos—. Me dijo que la mejor forma para que te olvidaras de mi era verme con otra persona. Supongo que yo le gustaba y no tenía otra escusa para hablarme. Y como yo soy tan estúpido accedí.
—Así que... ese era su plan.
—Entiendo si no quieres hablarme más.
—No, ¿como no voy a querer hablarte? —Sue sonrío—. Eres el mejor amigo que nunca tuve, ¿recuerdas? Y bueno, si era verdad que me gustabas, pero no estaba enamorada.
—Lo se, nunca creí que estuvieras enamorada.
—Entonces, te gusta divertirte —Sue lo miró picara mientras elevaba sus cejas—. Andabas besándote con Kath por allí y por allá.
—Al decirlo así me hace pensar.
La cara de Max pasó a ser de tristeza o tal vez de desilusión en si mismo.
—Lo hubiera esperado —acoto Sue en un susurro—. Ya que nos estamos confesando yo también tengo algo que decir.
Max la miró con el ceño fruncido.
—¡Nunca creía que tuviera una amiga tan zorra!
Max soltó una risa y Sue lo acompaño.
—Y yo nunca pensé que pudieras hablar así.
—Estamos en confianza —sonrió—. Además, siempre sospeche de Kath, nunca sonaba como si estuviera hablando en serio. Tal vez haya sido mi error el presentártela.
—Tal vez las cosas pasan porque tienen que pasar. De igual forma nos hubiéramos conocido.
—Lo sé, pero al menos...
La voz de Sue se apago en un susurro mientras miraba el agua calmada. Siempre calmada a menos que algo, o alguien viniera a moverla, a cambiar su rumbo.
—Olvídalo.
—¿Qué tiene todo el mundo que nunca termina sus frases? —gritó Max desesperado. Sue lo miró y se encogió de hombros con una sonrisa.
8 de marzo de 2010
spring in autumn: chapter twenty
Ese día había estado paseándose buscando un lugar tranquilo para leer. Había dado vueltas por el segundo piso. Los balcones tenían una hermosa vista, pero luego de unos minutos volvía a investigar. Salió por el patio, se sentó cerca de la valla y continuó con el libro. Había escuchado unos pasos pero no quitó la vista de su libro. Cuando el libro llegó a su fin se levantó. No había nadie cerca, pero podía escuchar las aguas del río correr libremente. La curiosidad la mataba. Se preguntaba si Jones estaría en el mismo lugar leyendo, o haciendo cualquier otra cosa. Caminó hasta el río y lo rodeó hasta que puso ver la silueta del chico. El la escuchó y miró de inmediato. Javy no supo que hacer, y solo atinó a sonreír y saludarlo con la mano. El le devolvió la sonrisa y también la saludo.
"Estúpida, estúpida, estúpida" Se dijo Javy dando la vuelta y volviendo a la casa.
Tendría que estar enojada con él. Lo sabía. Pero no era de enojarse mucho tiempo, no podía. Y Danny no había sido malo con ella últimamente... en realidad, era amable y simpático. Aunque ella lo tratara como basura cada vez que se veían. El había respondido sus insultos riéndose de ella, pero ahora solo la ignoraba, daba media vuelta y salía de su vista.
Ya solo faltaba una semana de continua tortura y Javy seguía tan cansada de ver a Jones como él de esperar que ella le diera otra sonrisa como aquel día cerca del río. Solo la había tomado desprevenida, se repetía en la cabeza Danny, eso o iba a pasar otra vez, pero ya no era tanto el enojo como el comienzo. Lo había visto cuando en la mesa, a la hora de desayuno, almuerzo o cena, ella no lo miraba despreciablemente o se quejaba de cosas de la comida o algo parecido, si no que ya lo ignoraba y de repente la sorprendía mirándolo.
Esa tarde ella lo había ignorado al pasar junto a él en la sala de estar, y el chico se había estado decidiendo en hablarle, supo que ese era su momento. Ella seguiría esquivándolo o lo miraría y escucharía. Esperaba que fuera la segunda opción.
—Javy, tengo algo que decirte.
La detuvo sosteniéndola por el brazo, la chica no se volteó, pero se detuvo mirando la puerta por la que había pensado salir.
—Dime —se volteó para mirarlo a los ojos. Mala idea. Esos ojos azules la derretían, la hacían desconcentrarse. Danny le sonrió. Terrible idea. Ya ni si quiera recordaba por que estaba allí.
—Quería explicarte... Ese día en la cafetería...
Javy se acordó de lo que hablaba. No quería recordarlo. Era la razón para que no le hablara. ¿Que podía explicar?
—Yo nunca dije nada malo de ti. Olivia... no es que mintiera, solo dio a entender otras cosas.
—Entonces explícame... ¿Por qué no me dijiste que tú eras mi amigo secreto? ¿Por qué le pagaste a Drew para que se hiciera pasar por mi amigo secreto? ¿Tan "fea, aburrida, cerebrito, pobre y sin encanto" soy como para que te avergüences de ser mi amigo secreto?
—No me avergüenza haber sido tu amigo secreto —le sonrió—. Y no eres fea, aburrida, cerebrito y sin encanto. Eres linda, divertida, inteligente y simpática.
—Eso no hará que te perdone —le respondí antes su "cumplido".
—Es cierto, ¿por qué no me crees?
—¿Por qué tendría que creerte? Te reíste de mí, de mi familia, de mi casa.
Jones se había quedado callado mirándola. No hacía nada solo... miraba. Javy se estaba cansando de esperar he iba a dar media vuelta cuando Danny lo soltó todo.
—Temía que Olivia le fuera a decir a todos que mi familia estaba en quiebra —Javy lo miró sorprendida por la respuesta tan sincera—. Es cierto. Soy demasiado orgulloso como para aceptarlo y no quería que todos se rieran de mí. Sé que no debí aceptar lo que dijo Olivia. Yo no me reí de ti. Nunca dije que tú no merecieras un regalo. Todo lo que recibiste fue de mi parte, no de Drew. Olivia no lo sabe. Estaba con su padre cuando me preguntó si te iba a regalar algo y le dije que no sabía. Su padre dijo que no merecías un regalo y yo no respondí nada, ella tuvo que pensar que yo aceptaba lo que decía. Por dentro estuve a punto de insultarlo, pero eso sería decirle adiós a la beca que me estaba ofreciendo, solo por hacer feliz a su hija.
—Wow, yo... —pero Danny la calló y siguió hablando.
—Tampoco me reía de tu casa. Olivia si lo hizo y solo sonreí, me reía de ella. El día de la cena no llegué quejándome de que te había dado mi chaqueta, solo dije que hacía frío. No quise ir a buscarla porque quería que tú la tuvieras.
Javy lo miró sintiendo un nudo en la garganta. Había sido muy estúpida. Ahora había cambiando todo, pero seguía sin tener una razón para haberla dejado como una tonta. Se volteó y salió de la sala dejando a un Danny confundido.
26 de febrero de 2010
spring in autumn: chapter nineteen
¿Para qué servían tantos tenedores? Con uno se puede comer de todo. Cuando sirvieron pollo, Javy estuvo feliz de saber como se comía. Pero al tratar de córtalo salió un pedazo volando por la mesa. Javy miró de inmediatamente a su madre que no vio lo que había pasado pero lo supuso. Javy siempre hacía lo mismo cuando algo le pasaba. Y al otro lado Danny se reía, el lo había visto. Al terminar el almuerzo se fueron al salón a conversar, menos los jóvenes. Javy a su cuarto y Jones… ni idea, pero se fue también.
—Todo esto me estresa —se quejaba Javy hablando para ella misma. Lo único que quería era irse a su casa y estar lo más lejos posible de Danny Jones.
Tomó su Mp4 y salió de la casa mirando los grandes jardines y el campo que se extendía por todos lados. Uno no se podía enojar, ni perturbar con una panorámica así. El verde se extendía hacia todos lados con un poco de rojo y amarillos de las flores. En el oeste se podía ver y escuchar un río con sus aguas cristalinas, replicar.
Javy caminó pisando la suave hierba y mientras se acercaba más al río, mirando los árboles que se asomaban, podía ver una silueta de un chico sentando en el pasto, un libro en sus manos y su espalda contra el fuerte tronco de un roble. Solo un pequeño río y una fila de árboles la separaban de él. Caminó hasta acercarse al río y el muchacho no se percató de nada. Siguió en el mundo de su libro. Por ello la chica siguió sigilosa mirando al chico mientras caminaba en su andar de espía, solo hasta que pisó una de las resbalosas piedras del rió y lo único que pudo recordar después es que estaba empapada en agua.
Danny se volteó de inmediato con preocupación y sorpresa, pero cuando miró a Javy sentada en el río y mojada cambió a una sonrisa burlona. Se levantó del piso junto al gran árbol y caminó donde estaba la chica. Ella lo miraba con cara de poco amigos e intento levantarse sola antes de que Jones llegara a su lado, pero cuando puso una mano en una roca lo único que consiguió fue volver a resbalarse, pegarse en las pompas y quedar aún más mojada. Y además sacarle una carcajada a Danny. El moreno llegó a su lado y le tendió la mano.
—Yo puedo sola, gracias —dijo ignorándolo y volviendo a caer en un intento fallido de salir de agua fría.
—Al menos déjame ayudarte en esto.
—¿Cómo se que no me dejarás caer?
—Solo… confía en mi.
Javy lo miró y estiró su brazo tomando la suave mano del chico que estaba tibia. No se había percatado de cuán helada estaba hasta que Danny tocó su mano ayudándola a salir del agua. Sus pies tocaron el verde pasto y tiró su polerón al piso. Se sentó y sacó sus zapatillas.
—¿Qué haces? —preguntó escéptico el muchacho parado frente a ella mientras que se deshacía de las converses y los calcetines.
—Mientras más ropa mojada esté usando más probabilidades de resfriarme tendría.
La chica lo miró cuando se puso de pie y siguió con su camino hacia la casa de vuelta. La brisa solo la hacía empeorar y en realidad era un largo trayecto desde el río a la casa. Danny había quedado atrás y Javy no se volteó a ver si la seguía.
Sintió la mano en su hombro, como una descarga eléctrica de calor. Inconcientemente sonrió, pero no duró mucho cuando le llegaron los recuerdos de la rubia y se volteó enojada para ver a un Danny calmado, ya sin las sonrisa burlona que había tenido minutos antes.
—Solo quería… —susurró mostrándole su chaqueta, la misma que le había entregado el día de la cena—. Realmente quiero que la tengas —Danny mostró una sonrisa sincera.
¿Sincera? ¿Podía estar segura de que no le estaba mintiendo otra vez? Ignoró todo y recibió la chaqueta, tenía razones para tenerla… al menos por un tiempo.
1. Se la estaba dando en serio (según él).
2. ¿Quién se podía resistir a esa mirada?
3. Comenzaba a dudar si existía el Danny que había visto con Olivia.
El chico de ojos azules le sonrió y la observó hasta que desapareció entre las paredes de la gran casa (¿o mansión?).
Por dentro Danny Jones no podía estar más feliz.
24 de febrero de 2010
spring in autumn: chapter eighteen
—Esta vez no te voy a saludar, porque ya entendí que no quieres verme —dijo Danny doblando en una esquina rápidamente de la vista de Javy.
Cada vez que veía su orgullo le daban ganas de pegarle en la cara y que se comportara como el chico que había sido esa noche. Javy se las dio de espía una vez más y siguió a Danny mientras él iba su cuarto. Espero a que saliera y entró en él. Era más grande que él suyo y con un techo alto. En medio había una cama azul con varios cojines. Dejó sobre el cobertor el objeto que había sacado antes de salir de su pieza. Era la chaqueta que él le había pasado el día de la cena. No quería tener algo más de él. Se buscaría a otro príncipe desteñido aunque si para eso tendrían que pasar cinco años. Iba a esperar para algo que valiera la pena.
Cuando iba a salir de la habitación le dio curiosidad al mirar el gran armario que tenía en una esquina. Fue donde el mueble y abrió uno de los cajones. Tenía poleras y él de más abajo, calzoncillos.
—No debería estar haciendo esto —se dijo Javy, pero un segundo después se encogió de hombros—. ¿Quién me detendrá?
Había sacado uno negros y los sostuvo frente a ella. Era raro.
—¡Aquí pone su potito! —gritó Javy riéndose, y los dejó de inmediato dentro. Alguien pudo haberla escuchado. Pero cuando salió de la habitación, por suerte, no había nadie—. ¡Eran Calvin Klein! —se dijo para ella misma e hizo además de desmayarse.
spring in autumn: chapter seventeen
—Claro, tenemos que llegar en limo para que no nos echen. Sería una falta de respeto llegar en algo más bajo que eso —se burló Javy.
—Javiera no digas eso y compórtate con la familia. No queremos causar una mala impresión —dijo su madre molesta mientras subía al gran auto.
El viaje había sido un poco largo. La madre de Javy se había ido leyendo y el padre se había ido conversando con el conductor. Javy solo miró por la ventana a los grandes jardines y campos que había, mientras escuchaba su música favorita, rock. Derepente el auto se detuvo frente a una enorme casa con grandes jardines. Le hacía recordar a los tiempos antiguos. Grandes casas, caballos, recordó Orgullo y Prejuicio. Sacó su teléfono y le tomó una foto a la fachada de la casa y otra a los jardines y se las mandó a Mimi. Mimi respondió unos minutos después mientras bajaban del auto y les traían las maletas.
Uno minutos luego de que entraron en la gran sala, apareció la señora Jones y una joven de pelo largo, ondulado y rubio, con una bandeja con aperitivos. La madre de Javy se negó a comer y Javy sacó un montón de papas y las dejó en su mano, sin respeto alguno. Era su manera de mostrar su desacuerdo. La madre le pegó en el brazo y Javy se rió a la vez que una papa caía.
—Lo siento —dijo ella, y pensó en recogerla y comérsela, pero ya era suficiente. Tampoco quería que la conocieran como un cerdo.
La señora Jones las acompañó hasta las dos grandes habitaciones que ocuparían estas dos semanas y los dejó que se acomodaran y los iba a esperar para el almuerzo en tres horas más. Podía pasear o ir a ver tele a la sala, también había Wi Fi, por si querían meterse a Internet. Javy fue hasta su “pequeña habitación” o gran salón sería un nombre más apropiado. Tenía una gran cama, como las antiguas, y una alfombra hermosa. Del techo colgaba una gran lámpara, que la hacía recordar al Titanic. Y en las paredes había cuadros de flores y paisaje. Dejó las maletas a los pies de la cama y miró a su alrededor. Era todo tan hermoso y grande. Suspiró y se dejó caer sentada en la cama.
—Buenos días, señorita. ¿Necesita algo? —dijo una voz muy conocida. Lo miró. Una mirada cansada y sin ánimo de conversar con él.
—Necesito que no te aparezcas frente a mí.
—Técnicamente no estoy frente a ti. Si no a tu lado.
—Cállate, Jones. Eres la persona que menos quiero ver en este momento.
El chico se silencio un minuto.
—¿Te gusta la habitación? Mi mamá pensó que te gustarían las flores.
—Está linda —respondió Javy. Realmente no le gustaban las flores, ni que las paredes fueran rosadas, pero ya no podía quejarse.
—Está bien. Me iré —dijo Danny y cerró la puerta detrás de él.
18 de febrero de 2010
No se enojen con mua. Dejo un adelanto.
—Necesito que no te aparezcas frente a mí.
—Técnicamente no estoy frente a ti. Si no a tu lado.
—Cállate, Jones. Eres la persona que menos quiero ver en este momento.
Chan chan. Si, se que no adelanta mucho, pero igual...
spring in autumn: chapter sixteen
La sonrisa se fue de la cara de Olivia y la miró como si quisiera matarla. Y probablemente eso pensaba hacerlo. Se quedo quieta en frente de ella. Los demás se había quedado en silencio. Douglas había vuelto a su telefono.
—No sabes con quien te estás metiendo, niñita, ten cuidado porque puedo hacerte la vida imposible por resto de tus días. Porque no sobrevivirás el próximo año en la escuela. Se que es tu último año, también el mío, y no creas que será todo hermoso y glorioso para tí, tal vez ni si quiera lo termines. Te arrepentirás de no haberme pedido perdón.
—Nunca —dijo Javy y se volteó furiosa decidida a salir de allí. Algunas lágrimas aún se escapaban de sus ojos pero ella se las seco con el dorso de su mano y alguien la sujeto de la mano. Se volteó y miró al chico de ojos azules que tanto quería, pero que en este momento deseaba olvidar.
—¿Que pasó? —le preguntó Danny.
—Juntos son perfectos para romper corazones.
Javy miró despreciablemente a Olivia que reía histéricamente mirando a su grupo de amigos. Algunos de ellos sonreían, otros reían y otros no prestaban atención a la escena. Danny se había volteado a mirar a Olivia al mismo tiempo que Javy lo hacía y luego la miró a ella. La rubia llegó a su lado y le repitió la historia mientras jugaba con su pelo castaño y alisado por ella. Danny se lo había repetido miles de veces. Odiaba que le tocaran el cabello y movía la cabeza tratando de esquivarla. Olivia ignoraba la acción de Danny y colocaba su otra mano en su cinturón peligrosamente.
—No me digas que no es cierto, mi amor —dijo Olivia sujetando su cinturón—, a mi regalaste rosas, sin mencionar esa noche en mi casa —levantó las cejas—. Nada comparado con lo que tuviste que gastar en esta... niña.
Danny abrió su boca para objetar, pero Olivia lo cayó con un beso descaradamente.
—Me dijiste —continuó— que odiabas tener que gastar tu dinero en alguien que no se merecía nada. ¿Recuerdas ese día cuando estábamos paseando y ambos pasamos frente a la casa de... ella? Ambos no reímos de la decoración ¿Lo recuerdas?
—Si —se limitó a contestar y Javy abrió los ojos sorprendida. Danny había sido muy caballeroso, pero ya se daba cuenta que era un gran mentiroso.
—Y ese día que tuviste que acompañar a tu padre a una cena con el padre de la niña esta —siguió diciendo Olivia haciéndole una mueca al tener que mencionarse a ella y sin nunca mencionar su nombre—. Llegaste quejándote que tuviste que dejarle tu chaqueta a ella por lo que estuviste enfermo unos días. Ese día la noche fue muy fría y ese paseo que dimos te debe de haber afectado. Además esa chaqueta costaba mucho dinero y no querías ir de nuevo a esa casa a pedírsela, porque era de bajo nivel.
Danny la miró y luego de unos segundos afirmó nuevamente lo que hizo que a Javy se le escapara una lágrima. Mick había salido del baño y corrió hasta Javy de inmediato, se volteó a mirar a la rubia.
—Muérete, perra. Vámonos, Javy, no te metas con esta oxigenada.
Olivia la miró despreciablemente y acercó a Danny por el pantalón, le sonrió y luego beso mientras miraba como ambas chicas se iban.
