Traducciones
Quiero aclarar que todas las traducciones aquí son hechas a partir de traducciones en inglés, yo no sé coreano, aparte de annyong~ y buing buing, y además no es un traducción literal si no que trato de adaptarla lo mejor posible al sentimiento de la canción para que así se entienda mejor su mensaje.
CUALQUIER CANCIÓN QUE BUSQUEN Y QUE NO LA TENGAN, LA PUEDEN PEDIR. HARÉ LO QUE PUEDA PARA SUBIRLA LO ANTES POSIBLE.
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Para alguna canción en especial recomiendo usar la herramienta de buscar que está arriba de Bitto (Sí, antes era Jackson y sí, es el del icono xd).
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20 de marzo de 2011
A SUMMER LOVE: Es imposible.
Era imposible que Douglas estuviera en el mismo campamento al que yo iba hace años. Era solo un hecho que nunca iba a ocurrir. Ese chico solo podría ser otro, pero a su lado había uno de pelo castaño y alisado, así era Danny, además había otro de pelo rubio y el último no sabría quien era, pero probablemente Harry.
Pero no.
No, no y no. Me decía en mi cabeza, eso no iba a pasar.
Al final de un rato, cuando llegue a la cabaña, me acordé de que tenía que devolver la cámara. Así que salí hacia la sala de Fotografía que era la misma de arte. Y por desgracia allí estaba Francesca.
—¡Mick! —gritó con falso entusiasmo cuando yo ya iba saliendo de la sala, ignorándola. Pero sus amigas se adelantaron y me bloquearon el camino, así que la mejor forma de salir era sonreír como si aún fueran mis mejores amigas.
—¡Hola, chicas! —dije imitándolas en su acento— ¿Cómo están? No las vi en esta clase.
—Si, nosotras tampoco te vimos, y eso que te seguimos a ti a la otra chica al bosque, pero se nos perdieron —dijo Frankie tratando se sostener una de las antiguas conversaciones que teníamos, pero no se podía.
—Que lástima —dijo otra chica, Mederith.
—Mick, la próxima semana va a ser la reunión y queríamos cantar una canción para dar la bienvenida —dijo Frankie mostrando "algo" de inteligencia—. Y nos preguntábamos si podríamos juntarnos mañana para preparar algo, ya sabes como el año pasado —recordé el año anterior, pero yo no había venido y Meredith lo recordó.
—¡Oh, cierto, no viniste! —Otras dos chicas que no conocía se pusieron a reír.
—No, fui a la playa —afirmé yo.
—Tiene que haber sido divertido —dijo Meredith y luego miró a las otras chicas y hizo una muestra de desagrado. Frankie las ignoró y siguió hablando de su idea.
—Bueno, que lástima. Pero este año podríamos hacerlo.
Yo no sabía que responder, estaba dando mi mejor esfuerzo para alejarme de ellas, pero ellas no se despegaban y no podría ignorarlas en estas condiciones.
—Tal vez... —dije dudando aún. Detrás de mí sentí la mano de alguien y me voltee para ver quien era, Javy.
—Mick, mañana tenemos que hacer el proyecto ¿lo recuerdas? —dijo tratando se ayudarme, y me guiñó el ojo. Las chicas no se dieron cuenta de eso.
—Cierto, lo siento, chicas. Tal vez en otra ocasión —dije feliz de tener una escusa.
—Si, en otra ocasión —respondió Frankie y luego las chicas salieron de la sala. Pero Meredith antes de salir chocó apropósito con Javy.
—¿Y eran tus amigas? —preguntó Javy con desagrado, yo suspiré.
—Gracias por ayudarme —dije cambiando de tema. Javy me abrazó.
—De nada, cuando quieras —dijo con una sonrisa extraña.
—¿Está mejor Jessica? —pregunté. Quería salir esa noche a contar una historia o algo por el estilo. Y por suerte nuestra cabaña estaba muy lejos de la de Frankie y Meredith, así que no nos iba a tocar con ellas.
—Si, y vamos a tener fogata esta noche —dijo alegre.
La noche no demoró en caer. Y habíamos unas quince chicas, aproximadamente, sentadas en una fogata en medio de un terreno llano y cerca del bosque. Lo que le daba un tono de misterio y aterrador. Estuvimos la noche contado historias o cantando. Javy decía cada tontera en la noche, que unas cinco veces me tuve que parar para ir al baño y al final de la noche le seguía la corriente. Hasta que Jessica se puso seria y nos hizo callar. Pero luego ella también terminó enredándose con las palabras lo que hizo que rompiéramos en carcajadas otra vez. Casi a la una de la noche nos mandó a todas a las cabañas a dormir. Pero no teníamos sueño así que con las chicas de la cabaña del lado nos juntamos, a escondidas, y nos pusimos a platicar.
—No sé, yo pienso que Nick Jonas es hermoso —dijo Kate mirando una foto de él que tenía sobre su muralla, arriba de su cama.
—Yo creo que no —dijo Javy negando con la cabeza.
—Yo creo que Michael Jackson es hermoso —dije mirando el cielo como babeando. Y las chicas se pusieron a reír.
—¡Murió Michael Jackson! —dijo Javy como si recién lo supiera, lo que hizo que riéramos otra vez.
—¡Noooo! —grité yo siguiéndole el juego— Me dejaste aquí ¡Ahora, ¿que voy a hacer con nuestros hijos?! —dije dramáticamente, mientras las chicas se revolcaban de la risa— Espero que sigas pagando pensión alimenticia —miré el cielo— Ni creas que te salvas.
—¡Au! —gritó Javy imitando el grito de Michael en las canciones. Y todas nos reímos.
—Bueno, cambiando de tema...mm... —pensaba Kate— Nick...
—Es hermoso —terminé la oración que iba a decir y las chicas rieron.
—¡Bueno, bueno! —gritó Kate a la vez riendo— ¡Juguemos a algo!
—¿A qué? —preguntó Javy.
—Decir el primer nombre de alguna persona con la letra que digamos, si se demoran más de cinco segundos pierden y penitencia.
—Ok, pero jugamos todas —increpé yo.
—Oks, emm... K —dijo Kate. A lo que las tres miramos y dijimos al mismo tiempo:
—Kate —luego nos reimos.
—Bueno... P
—¡Patricio Estrella! —gritó Javy.
—Peter Wentz —dijo Rose.
—P... Pedro Picapiedra —me reí.
—Bien —dijo Kate—, nadie perdió —puso cara de pena. Letra U —puso cara de misterio.
—Uuuuuuu... —dijo Javy tratando de pensar un nombre, supongo.
—Em...
—No con U no con E —corrigió Rose, a lo que reímos.
—Bueno, otra, esa estaba difícil. Con... D
—Daniel Radcliffe —dijo Javy.
—D... ¡Aw, no sé!
—Dougie Poynter —dije yo, susurrando. Javy me miró.
—¿Quien es? —preguntó Rose tratando de cambiar el tema, porque había perdido.
—Alguien... —Pero las chicas me miraron— Bueno...un chico —me reí.
—¿Tu primo? —preguntó Kate.
—Un chico rubio de ojos azules —dijo Javy mirándome con una sonrisa. ¿Como podría saber que era así? Yo nunca se lo dije.
—¡Aw que lindo! —gritó Rose.
Golpearon la puerta y luego se escuchó la voz de la monitora Jessica.
—¡A dormir, chicas! —gritó y luego se fue.
Con Javy nos levantamos, despedimos y nos dirigimos a nuestra cabaña. Pero Javy no dijo nada más, aparte de "Buenas noches".
A SUMMER LOVE: Una llamada puede cambiar una vida.
Primero. Copio el número que Mick tenía del tal Poynter y lo llamo.
Eran apenas las seis de la mañana y el tenía una voz muy cansada, tanto que le costaba hablar.
Douglas no era mala onda. Cuando Javy menciono a Mick al parecer se despertó de golpe. Eso no lo esperaba de una llamada a las seis de la mañana después de un año de no hablarse.
—¿Tú la conoces? —él preguntó por el teléfono.
—Claro que la conozco.
POV Mick:
El día estaba típicamente despejado y soleado. Era viernes y eran las seis de la tarde y nos tocaba fotografía. Era una de las clases que más me gustaban porque podíamos ir a cualquier parte del campamento. Con Javy fuimos al bosque, a ella le encantaba el bosque. Sacábamos fotos de lo que fuera, y yo cada vez que escuchaba las risas de Frankie empujaba a Javy para que nos alejáramos. Era imposible quedarse ahí y verla y que opinara algo con sus amigas y luego se reían mirándome. Eso era lo que hacían en el colegio.
—Mick —dijo Javy luego de un momento en que salimos corriendo. Yo seguí escuchando unas risas y le tiraba el brazo para avanzar otro poco, pero ella no cedía—, espera, esas no son risas de chicas.
La miré, pero sin creerle seguí avanzando. Javy me tomó del brazo e hizo que me volteara y viera que unos metros más a la derecha a unos chicos sentados en unos troncos. Era del campamento de hombres, obvio. Los cuatro nos daban la espalda, pero pude notar que uno tenía el cabello castaño y alisado, otro estaba con un gorro por lo que no se veía su pelo, y los otros dos eran rubios. Uno me llamó la atención, uno de cabello rubio. Usaba el jockey de la misma manera de la que lo usaba... Doug.
POV Javy:
—No puede ser... —dijo Mick en un susurro. Su cara estaba seria. Volteó y se alejó de mí. Yo aún no entendía el por qué de su comportamiento. Pero alcance a escuchar muy levemente que decía "Dougie" y por mi mente se lanzó una idea. Ya que Mick se dirigía hacia el campamento, yo saqué mi teléfono. No tenía señal, pero al avanzar un poco más atrás si llegaba, eso era raro. Pero bueno, llamé Douglas y derepente comenzó a sonar uno de los teléfonos de los chicos que estaban sentados en los troncos.
No puede ser. Ahora la comprendía. Pero no había visto su cara aún, tal vez no lo había reconocido.
—¿Hola? —dijo Douglas por el teléfono.
—Hola, ¿me recuerdas? —pregunté aún sorprendida.
—Si, Javiera, claro que te recuerdo. ¿Como está Mick? —preguntó y los chicos a su lado comenzaron a gritarle "uuuuuh".
—Sorprendida, en shock o algo por el estilo, al igual que yo —El se quedó callado.
—¿Ah? —dijo luego, pero yo me encontraba a escasos metros de ellos y le tiré una piedra. Él se volteó de inmediato y luego miró el teléfono.
—¿Javiera? —preguntó un poco tímido, sus amigos también se voltearon.
—No Roberta, un gusto Douglas —dije irónicamente, un chico de cabello castaño y ojos azules se puso a reír—. Javy, presente.
—Pero... ¿como? —preguntó sorprendido el rubio.
—No lo sé, ¿el destino? —dije riendo y corté la llamada en el teléfono.
El se levantó y me saludó y presentó a sus amigos, en realidad se presentaron solos.
—Así que, Javy, conoces a Mick —afirmó un rubio con ojos cafés que había dicho que se llamaba Tom.
—Sip
—¿Y donde está? —preguntó otro que usaba gorro, Harry.
—Se fue al campamento. Se traumó.
—¿Me vio? —preguntó Doug a lo que todos quedaron en silencio.
—Si, solo por detrás. Creo que pensó que eras tú, pero no está segura. Y se fue al campamento.
—¡Ve a buscarla! —gritó el de ojos azules, Danny.
—¡No! —gritó Doug en respuesta. Y los tres amigos lo observaron extrañados.
—La próxima semana tenemos una junta los dos campamentos... —dijo dándonos una idea a todos.
A SUMMER LOVE: Mañana nueva, en una especie de campamento nuevo.
Se paseaba de lado a lado esperando silencio. Y no esperó mucho porque todas se quedaron dormidas de nuevo.
No, mentira. Pero eso pareció.
Mick estaba a un lado de Javy tratando de mantener los ojos abiertos. Javy tarareaba una canción, probablemente para no caer en los brazos de Morfeo.
Al cabo de un rato, de darles todas las instrucciones, se pudieron ir a sus cabañas. Solo por un rato, ya que las clases empezaban en dos horas y entre ordenar todo, ir a buscar el horario e ir a la clase sin llegar tarde, nadie tenía el tiempo suficiente.
Mick sentía la cabeza explotar. No se consideraba para nada bien. Además que querer procesar toda la información de las que se había perdido el año anterior.
Las clases seguían siendo las mismas. Las horas de entrada también. Aunque el campamento estaba más exigente, mucho más. Más actividades. Ahora ya parecía como un colegio. Pero más divertido y las clases no son odiosas. A veces.
La reunión con el campamento de hombres, de igual nombre solo que para hombres (lógico, ¿no?), iba a ser la próxima semana. Solo si no habían incidentes ni nada que perturbara la tranquilidad de Oluss.
Salió como Flash desde la cabaña a buscar el horario. Solo tenía media hora.
Una pequeña siesta, se había dicho. Pero terminó durmiendo por una hora.
La entrada de la secretaría, por suerte, no estaba llena. Aunque tuvo que esperar unos diez minutos para poder tener su horario.
Genial. Son solo tres clases por día. Sin contar todas las actividades que se pueden hacer en la noche.
Llegó justo a tiempo a Música. Era el mismo profesor simpático de siempre.
Casi todos los chicos estaban con algún instrumento en sus manos o tenían unas hojas con partituras que leían. Javiera estaba sentada al lado de la ventana con una guitarra. Mick fue hacia ella con la suya en su espalda y, aún, con el horario en su mano. Lo dejó sobre la mesita y se sentó con la guitarra apoyada en su pierna.
—¡Tarán! —dijo Mick con entusiasmo. Javy se rió levantando la vista.— Ahora, dime que pensabas anoche. Porque si es lo que yo pienso que pensabas, te mato.
—¿Qué pensabas? —preguntó inocente Javy a la vez que tocaba una parte de la canción With Me de Sum 41.
—Bueno, ya sabes —comenzó a tartamudear—. Sobre… lo de anoche… el… Poyn.
—Ooohhh, no. No era eso
—Oh, bueno. Entonces olvídalo —dijo con sus mejillas tomando un poco de tono.
Toda la tarde fue casi igual.
Realmente, Mick se había pegado a Javy. Posiblemente porque Frankie ya no era más su amiga, en realidad nunca lo fue. Pero además de eso no conocía a nadie más, y nadie parecía del agrado de Mick.
La tarde pasó rápido en realidad. Eran divertidas y no eran tan latosas como el colegio.
Esa noche tenían que dormir temprano, porque la querida monitora se enfermo, o ya estaba enferma, y no podían hacer nada sin ella.
19 de marzo de 2011
A SUMMER LOVE: Otra vez volver al odioso campamento.
Ese día lo tomaron solo para conocer algunas de las nuevas instalaciones que había.
Javiera Hernández, parecía no ser una chica que podría hacerse pasar por tu amiga y luego tirarte a un lado cuando encuentra una mejor. No, ella no se veía así para los ojos de Mick. Ella pensaba que por fin había alguien que la entendiera y la aconsejara.
Javy no era de Estados Unidos, como Mick, era de Chile. Casi toda su vida la pasó en EE.UU. sin embargo, hablaba español —a la vez inglés como Mick— y viaja todos los inviernos para allá a ver a parte de su familia.
Al parecer muchas cosas habían cambiado justo cuando ella pensaba que por fin se libraba de algo.
Javy le contaba a Mick que no podía vivir sin la música.
Primer punto a favor.
Además le encantaba tocar guitarra, cantar y estaba aprendiendo piano.
Segundo punto a favor.
—¿Y qué me cuentas de tu vida Mick? —Preguntó Javy, mientras se acomodaba la ropa y se acostaba más cómoda en la cama mirando el techo de madera—. ¿Por qué no estuviste el año pasado?
—Oh, es que con mi papá y mi hermano fuimos a la playa. Fue… —titubeo entre contarle o no, pero era estúpido guardar el secreto, porque en realidad no lo era. Si no que era lo mejor que ha podido pasar en su corta vida de solo 16 años— el mejor verano de mi vida.
Hizo una actuación desmayándose sobre su cama. Javy soltó una risa seguido de un «Uuuh», molestándola.
—¿Qué pasó, amorosita? —preguntó sentándose en la cama. Mick la miro extrañada por la expresión con la que la acaba de llamar, pero se rindió cuando Javy se puso a reír de si misma.
—Bueno, es una historia un poco larga.
—Solo cuenta, mujer. Si no te respondo es que me quede dormida —le dio una sonrisa.
—Tonta… —y siguió contándole cada detalle de lo que había pasado. La primera vez que lo vio cuando él se sentó a su lado en la puesta de sol. La vez que lo vio tocando su bajo magníficamente, y que por su culpa se desconcentro y pararon el ensayo unos minutos para presentarla antes sus locos, pero graciosos amigos. Su primer beso, y la triste despedida. Para siempre…
Mick terminó con Javy a su lado abrazándola, una lágrima corría por su mejilla. Eran unos hermosos recuerdos, lástima que fue demasiado corto.
—Douglas Poynter —pronunció con tristeza su nombre mientras se secaba las mejillas y le daba una sincera sonrisa—. A veces lo odio, sabes.
—Bueno, tú si que eres lerda —Mick soltó una carcajada—. Tienes su número. ¿Por qué no lo llamas?
—¿Javiera, estás loca, no? —se alteró Mick. Se puso de pie—. ¡No!
—¿Por qué? ¿Cuál es el problema? —le cuestionó pensando ella misma la respuesta. Nada.
Mick se había quedado callada mirando por la ventana.
Los árboles se movían con la suave brisa, afuera no se escuchaba ningún sonido. Todos debían estar durmiendo. Si se podría decir que las chicas estaban hablando hace cuatro horas. Pero no parecían tener sueño.
Los recuerdos la atormentaban. Nunca pensó ni si quiera en llamarlo una vez, escuchar su voz nuevamente. Ahora que lo pensaba, era demasiado tímida como para hablarle otra vez. Los chicos no eran su fuerte. Solo había sido suerte conocerlo y tener… algo.
No, claro que no fue suerte.
Si, que lo fue. Se seguía diciendo ella para calmarse y dejar que ese tema pasara. No era tan fácil.
—Me da vergüenza —terminó por admitir ella escondiéndose entre su ropa.
Javy la miró con una expresión de querer matarla.
—¡A dormir! —Gritó Mick antes de que Javy le dijera algo.
Las dos se acostaron, pero Javy no le dijo nada. Tal vez planeaba como llamar al tal Poynter. Eso le encantaba a ella. No era por molestarla, sino que si era algo que la había hecho feliz, ¿por qué no seguir haciéndolo?
A SUMMER LOVE: Las historias nunca tienen un final...
Una de las cosas que más le molestaba era que fue demasiado corta. Y ahora no tenía forma de poder reencontrarse. Y tampoco había una persona parecida a aquel chico. Douglas Poynter. El mejor sueño que alguna vez pudo tener. Parecía un ángel con su pelo rubio y ojos azules, cada vez que se le acercaba con una de sus hermosas sonrisas que la hacían derretirse.
Esa despedida que jamás olvidaría, y que había llorado en silencio por una semana sin parar. Y cada vez al atardecer también lo hacía, solo cuando no estaba tan ocupada con sus deberes no lo hacía. Pero cualquier movimiento que se asemejaba, era algo imposible de evitar, lo recordaba, Dougie.
Sus maletas estaban a su lado. Todo estaba listo y solo faltaba una hora para salir a su nuevo verano. Su muy diferente verano.
Todos sus veranos eran iguales, solo por el estúpido campamento al que asistía. Si, al comienzo le gustaba, pero luego ya había aprendido mucho, y estaba mucho más adelantada a los demás, demasiado. Y ahora solo se divertía enseñándoles un poco a los demás. Aunque el año anterior al anterior —ya que el anterior, fue el mejor de su vida por no asistir— , había salido de una de las clases que daban, la de baile. No fue porque no le gustara, solo se había roto una pierna. Y no por accidente precisamente.
Frankie. Querida Francesca. Claro, fue accidente según ella y sus ideas. Apuesto a que estaba más que drogada. Poner un tronco del porte de un camión escondido entre unas hojas, mientras iban de excursión, seguro, eso era un accidente.
La explicación de ella: "Se tropezó con un tronquito y la tuvimos que llevar al hospital por un trauma psiquiátrico". Micaela no entendió su explicación, pero no quería escucharla. El dolor, la vergüenza y la furia que sentía en ese momento era mucho peor que preocuparse de lo que decía la señorita lógica.
Cuando su padre la hubo llevado hacia el frontis de la escuela, los nervios la consumieron. Allí estaban sus supuestas "amigas", y algunos chicos del colegio con los que no se juntaba mucho.
La puerta del auto, por desgracia, se abrió tan rápidamente que creyó que casi le dio un portazo luego, al cerrarla. El Padre la miró con una cara de reproche, pero no le duro porque se puso a reír. Se despidió con un beso y le deseo lo mejor del mundo. Ojala eso funcionara para que todo fuera bien.
Las chicas no se molestaron en mirla. Deseó que no se dieran cuenta de que había llegado, pero una de las chicas más... interesantes, la miró y comenzó a tironear el brazo de Frankie y a decirle que ella había llegado. Ella la miró con desprecio y luego le ignoró y comenzó a hablar de sus uñas, con su nuevo esmalte color puta N° 1. La chica dejó sus intentos de llamar su atención y se acercó corriendo a su lado. Ella seguía caminando hacía unas bancas que estaban cerca.
—Hola, Mick —saludo, sentándose a su lado—. ¿Como va tu vida?
—Aburrida, como siempre —Respondió encogiéndose de hombros.
—Frankie se compro un nuevo esmalte, ¿lo sabías? —Preguntó Rebeca mirando sus uñas.
Mick se preguntaba, ¿por qué deberías saberlo? No era la noticia más importante del mundo. Al menos no para ella. Tal vez si para Rebeca.
—Este año va a ser genial, igual que el año pasado —dijo ella sonando, inesperadamente, feliz—. Hay nuevos chicos. Ya sabes, el campamento al otro lado del lago, el de hombres. Como ahora tienen más cabañas, hay muchos chicos nuevos. Son hermosos —terminó casi babeando.
—Ah, me imagino que lo pasaron bien con ellos en el baile final —opinó Mick distraídamente imaginándose los mil y un chicos nuevos que habrían llegado.
—No sabes como —Rebeca sonó pícara, pero miraba a Frankie que le hacía gestos como si supiera de que estaban hablando las chicas.
A los pocos minutos llegó el bus que las llevaría al campamento Oluss. Era un gran campamento separado en hombres y mujeres. Principalmente daba clases de música, instrumentación, danza, canto, pintura o arte y muchas actividades físicas. Aunque dependía de tu comportamiento y podían darte algunas clases extras con consejos y cosas así. Era un bello lugar, muy amplio. Las dos secciones (Hombres y mujeres) se dividían por un gran lago en medio llamado del mismo modo que el campamento. Todo el terreno estaba rodeado de un bosque. Y había cercas para separar las dos zonas.
Mick se cuestionaba por qué. Los adolescentes no son tan salvajes. Además que son pocas la veces que tenían los encuentros entre los dos grupos, y donde hacían los shows y las presentaciones de arte. Todo esto daba becas para la universidad.
Mick soñaba con tener una banda. Pero sola no podía y siempre intentaba conocer a alguien con sus mismos gustos, pero parecía ser única. Todas era las típicas chicas superficiales seguidas por una abeja reina, que en este caso sería Francesca Sandford, hija de un amigo de la infancia del director del campamento. Y por supuesto, como olvidarlo, su querida madre es la profesora de danza. Ella creía que bailaba estupendamente, pero todos las chicas iban para aprender a moverse mejor... ya saben donde. Mick odiaba eso. Si, era rara cuando se comparaba con sus "amigas". Que ya habían dejado en claro que no querían a una chica como ella en sus "tropas".
Llegaron aproximadamente a las seis de la mañana. El viaje no había sido muy cómodo en los asientos de bus, pero por suerte Micaela iba sola. Como si tuviera alguna clase de enfermedad, todas las chicas la dejaron casi al final sola. Ella estuvo feliz, así no la molestarían.
Cuando asignaron las cabañas. No tenía idea de donde ir. Frankie tenía que haber hecho algo, de seguro, para cambiarla de la cabaña que siempre usaba. En cambio tuvo que ir a una que quedaba al fin del mundo. Probablemente se debería tener que levantar más temprano para llegar a tiempo a la primera clase, o a las reuniones de las mañanas.
La cabaña era un poco diferente a la otra, un poco más pequeña, por que solo tenía tres camas, pero al parecer, solo habían dos chicas en esa cabaña. Mick y otra chica más que no conocía.
Mientras ordenaba sus cosas en la cama de la izquierda, la puerta se abrió y apareció una chica de cabello castaño, del mismo alto que Mick y de tez blanca. Ella traía la maleta en la mano derecha, y la mochila en su hombro se había caído, lo que le hacía llevar más peso en su brazo. La chica se puso a reír cuando Mick la vio, lo que le subió el ánimo, que ya andaba por los suelos, de la rubia.
—Hola, Mick ¿no? —dijo la chica tirando la mochila a la cama de la derecha y dejando la maleta a un lado.
—Si —contestó un poco impresionada la rubia. Normalmente tenía que decirles a todos que le dijeran Mick—.
—Javiera —dijo apuntándose con una sonrisa—. Un gusto conocerte... nueva amiga.
—¡Si, claro! —las dos comenzaron a reír.
A SUMMER LOVE: STUPID SUMMER
(Segunda Temporada)
PREFACIO
Ahora tenía que volver a la cafetería a buscar su libro de Química, que las chicas habían botado para hacerla inscribirse con ellas. Luego de poner su nombre ellas se fueron riendo y la dejaron allí.
El gran libro aún estaba en el piso al lado de la silla. Y la sala estaba casi vacía. Como a nadie le interesaba llevarse un misero libro de Química; ni si quiera tocarlo y levantarlo, ese seguía allí tirado, abierto, y con algunas hojas arrugadas.
Aseguró su mochila al hombro y con el libro pegado a su pecho, salió de la escuela...
16 de febrero de 2011
spring in autumn: capitulo treinta y siete
Solo quedaban tres semanas de vacaciones y no sabían como habían pasado tan rápido. Javy había hecho todo su esfuerzo en que sus padre la dejaran ir a la playa, al final Mimi ayudó convenciendo a sus hermanos a que fueran. Los padres confiaban mucho en esos gemelos, ya que a parte de ser muy desordenados, eran muy aprensivos con ambas y estaban tratando de ganar mayor madures y respeto para que sus padres los dejaran arrendar un departamento. Ya tenían 22 años y todavía vivían con sus padres, lo único que en serio querían era irse lejos de ellos de una vez y ser los adultos que creen ser.
Luego de unas semanas los padres aceptaron y las chicas se embarcaron en la nueva aventura que les esperaba en la costa.
—¿Vamos a la playa? —preguntó Mimi levantando los cojines del piso y ordenándolos en el sofá. Javy asintió y una hora después se encontraban pisando la suave arena. Se sentaron a escuchar música mientras miraban el calmo mar.
—Mira, están haciendo surf esos chicos de allí— dijo Mimi dirigiendo su atención hacia las olas y los chicos que practicaban allí.
—¿Vamos? —preguntó Javy en un tono sugerente que hizo reír y minutos después se encontraron en una mini pelea por quién iba a preguntar si les podían enseñar, pero ya fue demasiado tarde, porque al girar la vista los chicos ya no estaban. Suspiraron pesadamente y se encogieron de hombros.
—Hola, chicas —dijo un tono masculino. Las chicas voltearon la cabeza y observaron a un chico de pelo rubio y algo ondulado con una cálida sonrisa.
—Hola —respondieron las aludidas.
—Me llamo Oliver. Bueno… nosotros hacemos surf y estamos dando clases a los que se interesen por este deporte. Me preguntaba si querían participar, por ultimo para pasarla bien un rato y conocer gente nueva —dijo él tan rápido que tomó unos segundo en procesar la información, y luego sonrió nerviosamente.
Las chicas se miraron y sonrieron.
—Claro que nos gustaría —dijeron.
Dougie había salido corriendo del local para encontrarse con su “amigovia” en la playa. Una ola de alegría lo sumergía a la vez que sus piernas, cansadas de tanto estar de pie, ya no podía andar más rápido para llegar con su amada. Claro, aún no eran nada, pero el deseo estaba en su interior esperando la oportunidad perfecta para salir y el momento ya estaba cerca. ¿Qué mejor que el verano para el amor?
Vio la silueta de la chica en medio de la playa parada frente al mar observando las olas. Se encaminó hacia ella y la sorprendió con un abrazo por detrás. Ella sonrió y volteo su cabeza hacia él.
—Te tardaste —dijo mirándolo profundamente con sus ojos verdes.
—Lo siento, no puedo correr más rápido —se disculpó él.
—¿Qué hacían? —preguntó mirando por todos lados donde se encontraba su amiga. Mick sonrió y apuntó hacia el mar. Allí se encontraba Javy con el mismo de chico de antes, tratando de controlar su tabla, pero con intentos fallidos.
—Danny se va a poner celoso si se entera.
—¿Por qué se va a enterar? —rió Mimi.
La brisa marina hacía ondear su pelo rebelde tapando su vista. En sus manos sujetaba fuertemente la tabla. Se detuvo a punto de tocar el agua y miró hacia atrás esperando al rubio. Este se acercó corriendo con su propia tabla y juntos se adentraron al mar. Las clases que le había dado ya estaban haciendo sus frutos a los tres días de comenzar. Al menos ahora ya no le tenía tanto miedo al mar y se había podido para en la tabla una vez, aunque fuera solo tres segundos.
Se giró hacia la playa y su amiga estaba con su Dougie sentada en la arena. A su lado estaba Harry escuchando música y tocando batería al aire y al otro estaba Danny mirándola seriamente.
—Oh oh.
—¿Qué pasa? —preguntó Oliver llamando su atención.
—Creo que ya ha sido mucho por hoy —dijo ella y nado hacia la orilla para salir del agua.
Al llegar cerca de ellos Mimi se levantó.
—¡Mi turno! —gritó con alegría que Dougie no compartió, en realidad parecía más triste que contento. Javy le entregó la tabla se sentó donde hacia unos segundos había estado la pareja. Miró a su lado a Danny que seguía con su vista en el brillo del mar.
—Hola —dijo ella.
—Hola —respondió seriamente.
Se acercó a él tratando de llamar su atención pero este no respondía. Tomó su cara entre sus manos y lo obligó a mirarla. Sus ojos azules estaban apagados, intentó mirar a otro lado pero ella se lo negó y lo besó en la comisura de los labios.
—Tonto celoso —le dijo ella causando que una pequeña, casi imperceptible, sonrisa se dibujara en su cara.
—No es ser celoso, es cuidar lo que me pertenece —alegó él.
—¿Soy tuya? —preguntó inocentemente la chica.
—Si, claro que si —respondió el moreno dándole una verdadera sonrisa que la muchacha compartió.
—¿Cuándo pensabas decirme? —preguntó Danny.
—Cuando supiera pararme al menos.
—Lo haces bien.
—Gracias…
spring in autumn: capitulo treinta y seis
-A mi casa ¿Sabías que teníamos una banda?
-Escuché algo –me hice la desentendida. En realidad había averiguado algo en Internet.
-Hoy tenemos ensayo –me sonrío.
-Ya quiero escucharte cantar –dije ansiosa.
Cuando llegamos me invitó a pasar. Su casa era hermosa e inmensa. Pasamos al patio donde había una habitación más apartada donde ensayaba. Había cables por todos lados. A mí alrededor pude ver a una chica sentada en un sillón. Tenía el pelo oscuro y ojos azules como los de su hermano.
-Ella es Vicky, mi hermana –dijo Dan y ella me miró. Tenía unos quince años y apenas me sonrió al saludarme. A lo mejor no le caí bien, me dije a mi misma.
También estaba Izzy, sentada a su lado, pero ella me saludo de mejor forma. En la fiesta de Jazmine habíamos conversado y ella se había disculpado por su comportamiento conmigo antes. Ella era muy simpática en realidad. Terminé por saludar a los chicos que parecía felices y me senté a un lado de Izzy.
-Te va a encantar como tocan –me dijo ella guiñando un ojo cuando empezaron los acordes.
Danny me sonreía de vez en cuando, yo le respondía de la misma forma. En serio eran buenos- Las armonías, todo era perfecto y Tom y Danny cantaban muy bien.
Cuando terminaron, Harry se levantó y fue con su novia. Tom respondía una llamada y Doug se quedó practicando mientras Danny se acercaba a mí, pero Vicky se levantó de inmediato y fue a abrazar a su hermano.
-¡Lo hicieron genial! Saben que me encanta esa canción.
-Gracias, Vic –dijo Danny y la separó un poco.
-¿Qué van a tocar ahora? –preguntó y tomó su brazo para que no se alejara de ella.
-No lo sé aún –se encogió de hombros-. Vicky –agregó antes de que ella hablara-. Mamá dijo que la ayudaras a decorar el cuarto ¿recuerdas?
Ella lo miró de mala forma y luego salió de la sala.
-Creo que no le caigo bien –le dije en un susurro a Danny cuando se sentó a mi lado.
-Es que le caía bien Olivia –respondió el.
-Entiendo –dijo tristemente.
-Pero no la tomes en cuenta. El punto es que yo te quiero –me sonrió tiernamente y yo lo abrasé.
-¿Me vas a dedicar una canción? –le pregunté acordándome de los mensajes que me había enviado.
-Claro, la que sigue.
Le sonreí justo cuando se escuchó la puerta abrirse y entró Tom con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Chicos, adivinen! –dijo rebosante de alegría observándonos con ojos expectantes y el que habló fue Doug.
-¡Nos contrataron! –Tom afirmó con la cabeza y se puso a saltar de alegría. Yo y Danny nos pusimos a reír y me abrazó con más fuerza.
-¿Qué significa eso? –pregunté en voz baja.
-Que este verano trabajaremos tocando en la playa –me dio una gran sonrisa.
-¡Que bien!
-Sería mejor si pudieras venir –me dijo poniendo su cabeza en mi hombro.
Mi madre nunca me dejaría ir con cuatro chicos a la playa. Sería imposible. O tal vez no… Solo tengo una opción donde mi mejor amiga participaría con sus hermanos.